Este 2026 se presenta para los senadores y diputados bolivianos como un año de grandes desafíos que van más allá del desencuentro con el vicepresidente y presidente de la Asamblea Legislativa, Edmand Lara. Según tres legisladores consultados, el objetivo principal en el ámbito legislativo y político será sentar las nuevas reglas del juego a través de cambios estructurales en las leyes que sostienen el modelo económico "social comunitario y productivo" impuesto por los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce.
Para cumplir este propósito, los parlamentarios ven dos rutas: que Lara asuma un rol de liderazgo y concertación en la Asamblea, o que las bancadas se consoliden como un ente colegiado capaz de legislar y fiscalizar sin la necesidad de la intervención del presidente de la Asamblea.
El senador José Manuel Ormachea (Libre) afirmó que se debe detener "el desangrado de la economía" a través de un "paquete de reformas normativas" que incluyan cambios en leyes como la del agro, minería, inversiones, código tributario y recursos evaporíticos. Por su parte, la diputada Cecilia Requena (Unidad) agregó que también está la tarea de afrontar un proceso de reforma parcial de la Constitución Política del Estado, desde la transición energética hasta la forma de elegir a los magistrados del Órgano Judicial.
Más allá de esos desafíos legislativos, los parlamentarios coinciden en que el 2026 será "trascendental para sentar las bases de las nuevas reglas del juego" y que dependerá en gran medida de que el Ejecutivo envíe proyectos de ley claros y del rol que asuma el presidente de la Asamblea, Edmand Lara, quien en diciembre se declaró "opositor" al gobierno y apoyó las protestas de la COB.












