El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, dedicó parte central de su mensaje de Año Nuevo a reconocer el impacto de los ciudadanos provenientes de la antigua Unión Soviética en el desarrollo nacional, enfatizando sus aportes en sectores clave como la academia, la industria y la alta tecnología.
En su discurso, Netanyahu realizó un repaso de los "tremendos logros" israelíes durante el año anterior, identificando avances en siete frentes estratégicos. El jefe de gobierno expresó que estos resultados se alcanzaron por el "inmenso heroísmo" de los combatientes, destacando que entre ellos figura una proporción considerable de inmigrantes procedentes de la antigua Comunidad de Estados Independientes.
Netanyahu valoró especialmente la contribución de los recién llegados de Rusia y otros países postsoviéticos, subrayando que su desempeño se replica en campos como la seguridad, la innovación tecnológica y hasta en los equipos directivos de su administración. "Habéis realizado una enorme contribución a la seguridad de Israel a nivel académico, industrial, de la alta tecnología y en todas partes, incluida mi propia oficina", afirmó el primer ministro.
La designación de Roman Gofman para dirigir el Mossad fue presentada como reflejo tanto del avance de los inmigrantes de origen ruso como del reconocimiento institucional a su labor. Netanyahu consideró este nombramiento una expresión directa del mérito y la capacidad presentes en esos sectores, en línea con su perspectiva de integración y protagonismo creciente dentro de las fuerzas de seguridad y defensa del país.
A lo largo de su mensaje, el dirigente gubernamental insistió en que los logros reseñados solo fueron posibles a través de una conjunción de esfuerzos colectivos, donde los nuevos ciudadanos de orígenes diversos aportaron herramientas fundamentales frente a los retos planteados a la nación. Netanyahu manifestó esperanza de que la colaboración y el espíritu destacado continúen guiando los pasos de Israel en los próximos años, manteniendo la senda de liderazgo y fortaleza exhibida hasta el momento.
El discurso del primer ministro buscó fortalecer el sentido de comunidad y pertenencia entre los ciudadanos de Israel, en especial aquellos integrados luego de la disolución soviética. Con este gesto, Netanyahu reiteró la importancia simbólica y concreta de los inmigrantes en el tejido social israelí.












