La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado dos nuevas deducciones fiscales que refuerzan la política tributaria del Ejecutivo autonómico. Por un lado, una deducción en el IRPF para jóvenes menores de 30 años que compatibilizan empleo y formación, y por otro, una bonificación del 95% en el impuesto de Transmisiones Patrimoniales para los denominados "comercios con solera", con más de 50 años de vida.
La primera de las medidas permitirá a los jóvenes madrileños que estudian y trabajan deducir el 50% del importe de la matrícula, con un límite máximo de 400 euros anuales por contribuyente. Para acceder a esta deducción, será necesario estar matriculado a curso completo y acreditar actividad laboral durante, al menos, 300 días al año, de los cuales un mínimo de cinco meses deberá coincidir con el periodo lectivo. El Ejecutivo autonómico calcula que unos 15.000 jóvenes podrán beneficiarse de esta iniciativa, para la que se destinará un máximo de 6 millones de euros.
En el caso de los establecimientos con más de 50 años de funcionamiento, la medida contempla una bonificación del 95% en el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Su objetivo es favorecer la continuidad de estos negocios emblemáticos, reduciendo la carga tributaria asociada al traspaso de la titularidad. Se estima que alrededor de 1.500 comercios de la región podrán acogerse a esta deducción a partir de 2026.
Estas nuevas ayudas fiscales se suman a las 34 rebajas impositivas aprobadas por el Ejecutivo madrileño, lo que ha supuesto un ahorro para los contribuyentes de casi 40.000 millones de euros, una media de más de 10.000 euros por persona.
Con estas iniciativas, la Comunidad de Madrid busca apoyar a los jóvenes que compaginan estudios y trabajo, así como preservar el legado de los comercios históricos de la región, reforzando su compromiso con la política tributaria y el desarrollo económico de la capital.












