El mapa más detallado jamás realizado del fondo marino antártico, conocido como Bedmap3, ha revelado una preocupante vulnerabilidad del continente helado frente al calentamiento global. Elaborado por una red internacional de científicos liderada por el British Antarctic Survey, el mapa muestra que gran parte del hielo antártico descansa sobre rocas por debajo del nivel del mar, lo que lo expone a la intrusión de aguas oceánicas más cálidas.
Uno de los hallazgos más alarmantes es que solo en 2023, la Antártida perdió 168 mil millones de toneladas de hielo, uno de los valores más altos jamás registrados. Esta tendencia se enmarca en un aumento global del nivel del mar, al que el derretimiento de los grandes casquetes polares ha contribuido en aproximadamente un tercio entre 2002 y 2017.
El mapa también revela la existencia de "canales subglaciares", verdaderas rutas preferenciales por las que el hielo se desliza hacia el océano. Estas estructuras invisibles desde la superficie son cruciales para comprender por qué algunos glaciares se aceleran repentinamente mientras que otros resisten más.
Además, el estudio derribó la creencia de que el punto con el hielo más grueso se encontraba en la cuenca del Astrolabio, en Tierra de Adelia. Ahora se sabe que el récord pertenece a un cañón sin nombre en Wilkes Land, donde el hielo alcanza casi 15.000 pies de espesor.
Bedmap3 no es un punto de llegada, sino una herramienta esencial para leer el presente e intentar prevenir los peores escenarios. Bajo ese uniforme blanco hay un continente que habla, y depende de nosotros decidir si escucharlo o no.












