Israel ha prohibido el acceso a la Franja de Gaza para 37 organizaciones de ayuda humanitaria, entre ellas Oxfam y Médicos Sin Fronteras, debido a que no han cumplido con el requisito de proporcionar información completa y verificable sobre sus empleados. Esta medida, que las autoridades israelíes justifican por motivos de seguridad, podría ralentizar la entrada de ayuda al territorio palestino, que se encuentra devastado tras dos años de guerra.
El Ministerio de la Diáspora israelí explicó en un comunicado que "la principal deficiencia identificada es la negativa a proporcionar información completa y verificable sobre sus empleados, un requisito esencial destinado a impedir la infiltración de operadores terroristas en las estructuras humanitarias".
La decisión ha sido fuertemente criticada por la ONU, la Unión Europea y otros actores de la comunidad internacional, quienes han denunciado el "comportamiento criminal" de Israel y el "desprecio flagrante por el sistema humanitario". Por su parte, el movimiento islamista palestino Hamás calificó la medida como "una peligrosa escalada".
Médicos Sin Fronteras, una de las organizaciones afectadas, explicó que aplica "políticas internas estrictas" para garantizar el respeto a las leyes y evitar cualquier desvío de la ayuda o asociación con grupos armados. Sin embargo, la ONG no envió la lista de sus empleados a Israel al no recibir "garantías y aclaraciones" sobre esta petición, que consideran "preocupante".
Cabe destacar que el frágil alto el fuego que rige en Gaza desde octubre de 2023 estipulaba la entrada de 600 camiones diarios de ayuda humanitaria, pero en la realidad solo entre 100 y 300 transportan este tipo de asistencia, según las ONG y la ONU. La nueva restricción impuesta por Israel podría agravar aún más la situación humanitaria en la Franja de Gaza.











