En un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad mexicanas, fueron detenidos dos integrantes del poderoso Cártel de Sinaloa (CDS) en la ciudad de Culiacán, el bastión histórico de esta organización criminal.
Según informes oficiales, el operativo fue llevado a cabo por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal.
Las detenciones se produjeron en la zona conocida como La Guadalupe, un área estratégica para el CDS debido a su cercanía con el Aeropuerto Internacional de Culiacán y la sede del gobierno estatal.
Si bien las autoridades no han revelado públicamente la identidad de los detenidos, fuentes cercanas a la investigación aseguran que se trata de miembros de alto rango dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa, organización que ha mantenido un férreo control sobre la región durante décadas.
El Cártel de Sinaloa, liderado por Ismael "El Mayo" Zambada y Ovidio Guzmán, hijo del encarcelado Joaquín "El Chapo" Guzmán, es considerado uno de los grupos delictivos más poderosos y violentos de México. Su presencia en Culiacán y el estado de Sinaloa es dominante, lo que ha convertido a esta zona en un escenario recurrente de enfrentamientos entre las fuerzas del Estado y los grupos criminales.
Las detenciones de este operativo se suman a los esfuerzos del gobierno mexicano por debilitar la estructura del CDS y reducir su influencia en la región. Sin embargo, analistas coinciden en que, dada la capacidad de adaptación y resiliencia de esta organización, es poco probable que estos golpes aíslen por completo al cártel.


