La Asociación de Fútbol Argentina (AFA) se encuentra en el ojo de la tormenta luego de que la policía allanara sus sedes en Buenos Aires en el marco de una investigación por supuesta evasión impositiva y lavado de dinero.
Los operativos se llevaron a cabo el pasado martes en las oficinas centrales de la AFA en el centro de la capital argentina, así como también en la sede que la organización posee en Ezeiza, el predio deportivo donde entrena la selección nacional.
La justicia investiga a la empresa TourProdenter, a la que se le atribuyen contratos millonarios con la AFA, por presunta evasión fiscal y lavado de dinero. Además, se allanó el domicilio del propietario de dicha empresa y se le prohibió salir del país.
En paralelo, también se indaga si una financiera relacionada a la entidad deportiva, Sur Finanzas, cometió delitos fiscales. Las sedes de esta firma fueron objeto de múltiples allanamientos semanas atrás.
La AFA, por su parte, ha denunciado ser víctima de una "campaña de difamación" en medio de una disputa con un empresario por la organización de partidos amistosos de la selección argentina de fútbol. La entidad sostiene que este empresario cuenta "con la anuencia del gobierno nacional, más precisamente del ministro de Justicia, (Mariano) Cúneo Libarona".
Cabe destacar que la AFA se opone a la conversión de los clubes de fútbol en sociedades anónimas deportivas, un modelo que apoya el presidente ultraliberal Javier Milei. Hasta ahora, los clubes de fútbol en Argentina son asociaciones sin fines de lucro.
Los detalles de la causa se mantienen en reserva bajo secreto de sumario, pero la investigación parece apuntar a una trama de corrupción y evasión fiscal en el seno de la máxima institución del fútbol argentino.


