China ha concluido con éxito dos días de ejercicios militares frente a las costas de Taiwán, en una maniobra que ha aumentado la tensión en el este de Asia durante los últimos días de 2025. El Ejército Popular de Liberación (EPL) de China afirmó haber "puesto a prueba completamente las capacidades de operaciones conjuntas integradas de sus tropas" en lo que denominó "Misión de Justicia 2025".
Estas acciones se enmarcan en la larga disputa de China por la soberanía sobre la isla de Taiwán, que Beijing considera parte de su territorio. Desde hace tiempo, Taiwán ha sido el tema más delicado de China en sus relaciones con la comunidad internacional.
Beijing ha intensificado en los últimos años el alcance y la magnitud de los ejercicios militares en torno a Taiwán, enviando casi a diario aviones de guerra y buques de la armada hacia la isla. El presidente chino, Xi Jinping, también hizo una breve referencia a la "reunificación de nuestra patria" en su discurso de Nochevieja, calificándola como una "tendencia de los tiempos" imparable.
Muchos sectores consideran que estas maniobras fueron provocativas y diseñadas para enviar un mensaje a "fuerzas externas" que pudieran interponerse entre China y su objetivo de recuperar Taiwán. Japón, Estados Unidos y Filipinas, entre otros, han expresado su preocupación por estos ejercicios y su impacto en la estabilidad regional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón calificó los ejercicios como "un acto que agudiza la tensión en el estrecho de Taiwán", mientras que Filipinas los consideró una "mayor coerción" con "implicaciones que van más allá de las relaciones a través del estrecho".
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump restó importancia a la situación, afirmando que China ha estado realizando "ejercicios navales durante 20 años en esa área" y que tiene una buena relación con el presidente Xi.
La tensión en torno a Taiwán sigue siendo un tema delicado y de gran importancia geopolítica en la región del este de Asia. Estos últimos ejercicios militares de China han aumentado aún más la preocupación de la comunidad internacional por la estabilidad y la paz en el estrecho de Taiwán.












