El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó de "totalmente inventada" la acusación de Rusia sobre un supuesto ataque ucraniano contra la residencia oficial del presidente Vladimir Putin. Zelenski reiteró ante la prensa que el incidente fue un montaje y pidió a sus socios que lo verificaran.
Este repentino aumento de la tensión diplomática se produce poco después de que Washington y Kiev anunciaran avances en las negociaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra desencadenada por la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Según una fuente presidencial francesa, las declaraciones del Kremlin sobre el presunto ataque no estaban respaldadas "por ninguna prueba sólida, incluso tras cotejar la información con nuestros socios". Por su parte, el Kremlin prometió endurecer su postura en las negociaciones.
En este contexto de intensos esfuerzos diplomáticos, Zelenski se reunirá el 6 de enero en Francia con dirigentes de países aliados de Kiev para intentar reanudar los esfuerzos de paz. Previamente, el 3 de enero, habrá una reunión de asesores de seguridad de los países aliados en Ucrania.
El presidente ucraniano también informó que Estados Unidos ha ofrecido a Ucrania garantías de seguridad "sólidas" frente a Rusia por un periodo de 15 años prorrogable, en una reunión que mantuvo el domingo en Florida con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Mientras tanto, los bombardeos entre ambos bandos continúan. Según la fuerza aérea ucraniana, el martes de madrugada Ucrania fue atacada por dos misiles y sesenta drones rusos. Las autoridades de la región de Chernígov, en el norte de Ucrania, ordenaron la evacuación de 14 localidades cercanas a la frontera con Bielorrusia debido a los bombardeos diarios.












