El Ministerio de Defensa ruso publicó un video de un dron derribado que, según Moscú, fue utilizado en un supuesto ataque ucraniano contra una residencia del presidente Vladimir Putin. Las autoridades rusas calificaron el incidente como un "ataque terrorista" y "personal" contra el mandatario, advirtiendo que endurecerán su postura en las negociaciones para poner fin a la guerra.
Sin embargo, dirigentes ucranianos han denunciado la acusación como una "mentira" inventada para entorpecer los esfuerzos de paz. La jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, también acusó a Moscú de lanzar "acusaciones infundadas" que son una "distracción deliberada" para el diálogo de paz.
El video publicado por Rusia muestra un dron dañado encima de la nieve en una zona boscosa. El Ministerio de Defensa asegura que el ataque fue "dirigido, cuidadosamente planificado y realizado en fases", comenzando a las 19:00 horas del 28 de diciembre con un lanzamiento "masivo" de drones contra la residencia de Putin en la región de Nóvgorod.
Las autoridades rusas no precisaron si el presidente se encontraba allí en ese momento, pero afirmaron que la casa no sufrió daños. También publicaron el video de un supuesto testigo del ataque, un habitante de una aldea cercana a esa residencia.
La denuncia de Moscú se produjo poco después de un encuentro el domingo en Florida entre los presidentes de Estados Unidos y Ucrania, Donald Trump y Volodimir Zelenski. Después de la reunión, Trump aseguró que estaban "más cerca que nunca" de un acuerdo para terminar el conflicto, mientras que Zelenski afirmó que la acusación rusa era una "mentira" destinada a "socavar" estos esfuerzos diplomáticos.
En este contexto, la jefa diplomática de la UE, Kaja Kallas, acusó a Rusia de lanzar "acusaciones infundadas" que son una "distracción deliberada" para el diálogo de paz. Según Kallas, "Moscú quiere descarrilar los progresos reales hacia la paz de Ucrania y sus socios occidentales".
La escalada de tensiones entre Rusia y Ucrania se produce en un momento crucial, cuando las partes parecían estar más cerca que nunca de alcanzar un acuerdo para poner fin al conflicto. La acusación rusa de un supuesto ataque "terrorista" contra Putin amenaza con entorpecer aún más los esfuerzos diplomáticos y aumentar la incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones.












