Bielorrusia, el país liderado por el controvertido presidente Alexander Lukashenko, ha anunciado el indulto de 22 personas, la mayoría de ellas presos políticos, con motivo de la proximidad del Año Nuevo. Esta decisión llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, alentara a Bielorrusia a liberar a estos prisioneros a cambio del levantamiento o alivio de las sanciones impuestas por Washington.
De las 22 personas indultadas, 20 fueron condenadas por "delitos de carácter extremista", una calificación utilizada comúnmente para aquellos que se oponen al régimen de Lukashenko, quien ha estado en el poder desde 1994. Entre los indultados se encuentran 15 mujeres y 7 hombres.
Este indulto se produce después de que en diciembre más de un centenar de presos fueran liberados y trasladados a Ucrania y Lituania, entre ellos el activista Ales Bialiatski, coganador del Premio Nobel de la Paz de 2022, y dos figuras de la oposición, María Kolesnikova y Viktor Babariko.
Sin embargo, según la organización de derechos humanos bielorrusa Viasna, el país aún cuenta con más de un millar de presos políticos, entre ellos el histórico opositor Mikola Statkevich, quien fue liberado en septiembre pero devuelto a prisión al negarse a abandonar el país.
Lukashenko, de 71 años, ha reprimido varios movimientos de protesta en Bielorrusia, siendo el más importante el de 2020 y 2021, cuando decenas de miles de bielorrusos se manifestaron contra su reelección, considerada fraudulenta.
El indulto presidencial, según la presidencia, se concede por "razones humanitarias y en interés de las familias", sin proporcionar los nombres de los beneficiados. Esta medida se produce en un contexto de tensión entre Bielorrusia y Occidente, con sanciones impuestas por la comunidad internacional debido a la represión del régimen de Lukashenko.












