El incendio que devastó un popular mercado de la ciudad ha puesto en evidencia la negligencia y falta de liderazgo del alcalde, quien se encontraba de vacaciones mientras la tragedia se desarrollaba. Según los informes, el edil, conocido como "El Pollo", giró instrucciones a sus subordinados para atender la emergencia, pero brillaron por su ausencia en el lugar de los hechos.
En lugar de una respuesta coordinada y efectiva, lo que abundó fue personal municipal tomando fotografías "a diestra y siniestra", como si su único objetivo fuera documentar la situación en lugar de brindar asistencia a los afectados. Incluso se reporta que algunos empleados fueron sacados de la cama de madrugada, no para dirigir los esfuerzos de rescate, sino simplemente para que constara su presencia en el lugar.
El alcalde, una vez que regresó de sus vacaciones, salió a recordar que en la ciudad está prohibido el almacenamiento de pólvora, pero evitó abordar las verdaderas causas del incendio y la falta de medidas de seguridad adecuadas en el mercado. La población, por su parte, se pregunta por qué los operativos municipales nunca llegaron a este punto, a pesar de que la situación parecía una "bomba de tiempo" desde hace tiempo.
Según los rumores que circulan en los pasillos, los funcionarios municipales prefirieron no realizar operativos en la zona del mercado, temiendo que les volvieran a quebrar otra patrulla, como había ocurrido en el pasado. Parece que la pólvora generaba menos miedo que el reclamo de los comerciantes.
Ahora, el alcalde ha prometido reconstruir los puestos, instalar un nuevo sistema eléctrico, aplicar medidas de seguridad y hasta pavimentar las calles. Sin embargo, la población local resume la situación sin rodeos: en esta ciudad, las soluciones siempre llegan después de que las tragedias han ocurrido.
Este incidente pone de manifiesto la falta de preparación y de respuesta oportuna por parte de las autoridades municipales, lo que ha dejado a los comerciantes y residentes del mercado desprotegidos y vulnerables ante los riesgos que enfrentaban. La ausencia del alcalde en un momento crítico y la respuesta tardía y deficiente del gobierno local han generado un profundo descontento entre la población, quienes exigen una rendición de cuentas y una mejora sustancial en la gestión de emergencias y la seguridad de los espacios públicos.











