Los mercados bursátiles europeos se mantuvieron relativamente estables durante la sesión de este viernes, con una actividad más reducida debido a la proximidad de las celebraciones de Fin de Año.
Los principales índices de la región cerraron con leves variaciones, reflejando la cautela de los inversores ante la proximidad del cierre del ejercicio 2022. El STOXX Europe 600, que aglutina a las principales empresas europeas, finalizó la jornada con una suba marginal del 0,1%.
Por su parte, el índice paneuropeo Eurostoxx 50, que reúne a las 50 compañías de mayor capitalización, retrocedió un 0,1%. En Alemania, el DAX cerró prácticamente sin cambios (-0,03%), mientras que en Francia el CAC 40 avanzó un 0,2%.
La actividad bursátil se vio reducida debido a que muchos inversores y operadores ya se han retirado de los mercados para disfrutar de las vacaciones de fin de año. Se espera que la liquidez y el volumen de negociación sigan disminuyendo en los próximos días, a medida que se acerca la llegada de 2023.
A pesar de la relativa calma en las plazas europeas, los analistas advierten que el panorama para el próximo año sigue siendo incierto. La inflación persistentemente alta, las subidas de tipos de interés y los temores de una recesión económica son algunos de los principales desafíos que deberán enfrentar los mercados en 2023.
En este contexto, los inversores se mantienen a la expectativa de la evolución de la economía global y de las decisiones de política monetaria que tomarán los principales bancos centrales en los próximos meses. Será clave monitorear si la desaceleración económica se profundiza o si los esfuerzos para controlar la inflación logran un aterrizaje suave de la actividad.











