Bulgaria se convierte este 1 de enero en el vigésimo primer miembro de la zona euro, después de 145 años con su moneda nacional, el lev. Sin embargo, este histórico paso se da en medio de una profunda crisis política en el país, con un gobierno en funciones y sin presupuesto para 2026, además del temor de muchos ciudadanos a que la adopción de la nueva moneda dispare los precios.
Tras casi dos décadas de espera, reformas y negociaciones, Bulgaria finalmente adoptará la moneda única europea. Pero este cambio se produce en un contexto marcado por la inestabilidad política, con siete elecciones generales celebradas entre 2021 y 2024, y una inflación acumulada desde 2020 que supera el 40%.
El salario mínimo aumentará en enero un 12%, hasta 620 euros mensuales, uno de los más bajos de la Unión Europea (UE). Muchos ciudadanos temen que los precios suban a partir de enero por la introducción del euro, especialmente por el tipo de cambio fijado en 1 euro por 1,95583 levas.
"Los precios van a subir y nuestras pensiones miserables seguirán igual. Tememos que con el cambio de la moneda nos estafarán con más facilidad", dice Zlatka Ivanova, una jubilada de 80 años. Otra ciudadana, Mariana Tsekova, de 63 años, advierte sobre las posibles confusiones y errores en los cálculos durante el proceso de cambio.
Sin embargo, cerca del 70% de los empresarios del país están a favor de la adopción del euro, que consideran una medida "lógica y necesaria" para formar parte del "mundo civilizado" y aportar estabilidad a la economía. "Por fin se acaba la burocracia innecesaria de cambiar divisas. Bulgaria ya estaba 'de facto' en la eurozona desde hace 25 años", afirma Lazarina Simova, propietaria de un hotel.
A pesar de las preocupaciones de la población, el Gobierno en funciones de Bulgaria asegura que con este paso el país "finaliza su plena integración europea". Sin embargo, la falta de información a los ciudadanos sobre las ventajas de adoptar el euro, en un contexto de fuerte inestabilidad política, ha generado un rechazo de más del 50% de la población, especialmente entre los más jóvenes.











