El primer ministro de Canadá, Mark Carney, condenó enérgicamente los recientes ataques rusos en Kiev, calificándolos de "barbarie", y recalcó que cualquier acuerdo de paz en Ucrania requeriría "una Rusia dispuesta" a cooperar. Estas declaraciones se dieron durante un encuentro con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien se encuentra de visita en Canadá.
Carney afirmó que "tenemos las condiciones... para una paz justa y duradera, pero eso requiere una Rusia dispuesta, y la barbarie que vimos anoche... demuestra lo importante que es que nos mantengamos al lado de Ucrania". Los ataques con drones y misiles rusos sobre Kiev y sus alrededores durante la noche del sábado dejaron al menos dos muertos y decenas de heridos, además de cortar el suministro de electricidad y calefacción a cientos de miles de personas.
En respuesta a esta escalada de violencia, Canadá anunció una asistencia económica adicional de 2.500 millones de dólares canadienses (aproximadamente 1.820 millones de dólares estadounidenses) para Ucrania. Carney señaló que este apoyo ayudará a desbloquear financiación internacional "para iniciar este proceso de reconstrucción".
Por su parte, Zelenski calificó los ataques rusos como "la respuesta de Rusia a nuestros esfuerzos de paz", y afirmó que "esto realmente demostró que Putin no quiere la paz, y nosotros sí queremos la paz". El líder ucraniano se encuentra en Canadá de camino a Florida, donde se reunirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para avanzar en los diálogos sobre un plan para poner fin a casi cuatro años de invasión rusa.
Antes de continuar su viaje a Estados Unidos, Zelenski prevé sostener una videollamada con líderes europeos desde Halifax, Canadá, con el objetivo de coordinar esfuerzos en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto.


