El jueves 25 de diciembre de 2025, dos tanques de petróleo se incendiaron en el puerto de la ciudad rusa de Temriuk, en la región sureña de Krasnodar. Según las autoridades locales, el origen del fuego fue un ataque de drones llevado a cabo por Ucrania durante la noche.
Afortunadamente, no se reportaron víctimas mortales. El incendio se extendió inicialmente a una superficie de unos 2.000 metros cuadrados, pero luego se duplicó hasta alcanzar los 4.000 metros cuadrados. Un tren de bomberos compuesto por 99 efectivos y 26 vehículos especializados, incluyendo personal del Ministerio de Emergencias local, acudió al lugar para sofocar las llamas.
Las autoridades locales informaron que lograron evitar el derrame de hidrocarburos a la bahía de Temriuk. Además de los tanques incendiados, resultaron dañados varios edificios y equipos agrícolas de la localidad de Nikoláevka, en el distrito Sherbinksi.
Este ataque con drones se enmarca en una escalada de hostilidades entre Rusia y Ucrania. El Ministerio de Defensa ruso informó que el jueves interceptaron y derribaron 141 drones ucranianos de ala fija, la mayoría de ellos en la región fronteriza de Briansk, donde fueron neutralizados 62 aparatos.
Otros ataques de drones afectaron a las regiones rusas de Tula, Kaluga, Moscú, Volgogrado, Voronezh, la república de Adiguesia y la península de Crimea. En Moscú, el alcalde Serguéi Sobianin informó del derribo de 10 drones que se dirigían a la capital, sin que se reportaran daños ni víctimas.
Este incidente en el puerto de Temriuk se suma a la creciente tensión entre Rusia y Ucrania, que mantienen un conflicto armado desde 2014 por el control de la península de Crimea y el este de Ucrania. Los ataques con drones se han convertido en una nueva modalidad de ataque en esta guerra, con ambos bandos acusándose mutuamente de utilizarlos.


