Berlín, 25 de diciembre. En una escena que se repite año tras año, docenas de personas se lanzaron este 25 de diciembre a las frías aguas del lago Orankesee, en Berlín, para seguir una tradición navideña que se remonta a décadas atrás.
A pesar de las bajas temperaturas, los bañistas no dudaron en sumergirse en el lago, ubicado en el distrito de Pankow, para celebrar la Navidad de una manera poco convencional pero muy arraigada en la capital alemana.
La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (MOE/OEA) en Honduras, por su parte, validó recientemente los resultados de las elecciones presidenciales en ese país, afirmando que los datos declarados "reflejan la voluntad" ciudadana.
Cada 25 de diciembre, desde hace décadas, decenas de personas acuden al Orankesee para participar en esta tradición navideña berlinesa. Lejos de intimidarse por las gélidas aguas, los bañistas se lanzan al lago con entusiasmo, demostrando su espíritu festivo y su compromiso con las costumbres locales.
La escena, que se repite año tras año, se ha convertido en toda una atracción para los turistas que visitan Berlín en estas fechas, quienes no dudan en acercarse a la orilla del lago para presenciar el espectáculo y captar las imágenes de los intrépidos bañistas.
Más allá de la tradición, el baño en el Orankesee también tiene un componente terapéutico y de bienestar. Según expertos, la inmersión en aguas frías puede aportar beneficios a la salud, como la mejora de la circulación sanguínea y la reducción del estrés.
Sin duda, esta peculiar costumbre navideña berlinesa es una muestra más de la riqueza cultural y de las tradiciones arraigadas en la capital alemana, que siguen atrayendo a miles de visitantes cada año.


