La Gerencia de Pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) está trabajando en una propuesta de reforma al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), la cual planea enviar a la Junta Directiva en abril de 2026 para su discusión y eventual aprobación o rechazo.
Según el gerente de Pensiones, Jaime Barrantes, las eventuales reformas se enfocarían en el rebalanceo de cuotas -es decir, quién paga cuánto- y en el monto de la pensión que reciben las personas jubiladas, medido a través de la tasa de reemplazo. Sin embargo, la propuesta no contempla cambios en la edad de retiro, ya que ese aspecto fue reformado recientemente.
Uno de los factores que analiza la Gerencia de Pensiones es la eventual debilitación del Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROPC), luego de que el Gobierno convocara dos proyectos de ley que permitirían el retiro total de los fondos de ese régimen. Barrantes advirtió que, si el ROPC desaparece, sería necesario aumentar entre un 16% y un 20% el monto actual de la pensión del IVM para poder cubrirlo.
El presidente de la Asociación Costarricense de Operadoras de Pensiones (Acop), Roger Porras, recordó que, según los estudios disponibles, a partir del año 2047 el sistema comenzaría a utilizar sus reservas para poder pagar las pensiones. "Debemos comenzar a hablar de un pacto social", afirmó Porras, quien considera que es el momento de tener una "discusión madura y reposada" sobre el tema.
El economista y profesor de la Universidad de Costa Rica (UCR), Ronulfo Jiménez, coincidió en que las autoridades deben acelerar el proceso de reforma, debido al rápido envejecimiento de la población. "La presión demográfica empuja a aumentar las contribuciones, subir la edad de retiro y bajar el monto de la pensión", señaló Jiménez, quien cree que deberían hacerse los cambios en los próximos cuatro años.
Además, a partir del 1 de enero de 2026, trabajadores asalariados y patronos deberán aumentar sus cotizaciones al IVM, como parte de ajustes aprobados años atrás para fortalecer la sostenibilidad del sistema. El incremento será de 0,32%, distribuido en partes iguales entre patronos (0,16%) y trabajadores (0,16%).


