Yum Brands, la empresa matriz de Taco Bell, ha presentado un balance financiero contrastante. Por un lado, la compañía reportó ventas y ganancias sólidas durante el segundo trimestre del año; por otro, se enfrenta a una crisis de seguridad alimentaria que ha comenzado a afectar el desempeño reciente de su marca más emblemática.
De acuerdo con los datos revelados por ejecutivos durante una conferencia sobre resultados este jueves, las ventas de Taco Bell experimentaron una caída del 2 % en el periodo comprendido entre finales de junio y el 27 de julio. El punto crítico de este descenso se registró el sábado 18 de julio, fecha que coincide con el momento en que las autoridades sanitarias de Estados Unidos identificaron a la cadena de restaurantes como parte de una investigación oficial sobre un brote de Cyclospora.
Este incidente ha tenido una repercusión directa en el valor de la compañía en el mercado bursátil. Las acciones de Yum Brands han sufrido una caída cercana al 8 % desde que se vinculó a Taco Bell con el brote del parásito. Aunque los títulos bajaron inicialmente en las operaciones previas a la apertura del mercado este jueves, lograron recuperarse y pasar a terreno positivo tras la celebración de la conferencia sobre resultados.
Es importante precisar que los resultados financieros positivos reportados corresponden al trimestre de abril a junio, periodo previo al estallido de la crisis sanitaria. Durante esos tres meses, Yum Brands alcanzó una utilidad neta de 853 millones de dólares, cifra que representa más del doble de los 374 millones de dólares obtenidos en el mismo trimestre del año anterior. En cuanto al desempeño operativo, las ventas en las tiendas de KFC, Pizza Hut y Taco Bell que llevan abiertas al menos un año mostraron un crecimiento global del 3 %. En el caso específico de Taco Bell, que se ha consolidado como el principal motor de crecimiento de la empresa en los últimos años, las ventas en locales existentes aumentaron un 7 %.
El director ejecutivo de Yum Brands, Chris Turner, reconoció durante la conferencia el impacto que el brote en Estados Unidos ha tenido sobre el negocio. No obstante, Turner manifestó su expectativa de que el efecto negativo en las ventas sea únicamente temporal. El directivo señaló que el flujo de ingresos ha mostrado una mejora constante durante los últimos diez días, impulsada en parte por estrategias de promociones temporales. Entre ellas destacan las ofertas denominadas “Tuesday Drops”, que ofrecen productos por un valor de 1 dólar, las cuales han mantenido su popularidad a pesar de la situación sanitaria.
La gravedad del problema de salud pública es considerable. Según datos proporcionados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., más de 1.900 personas en nueve estados diferentes enfermaron tras consumir alimentos en Taco Bell. De este grupo, casi 100 personas requirieron hospitalización, aunque afortunadamente no se han reportado muertes.
Para mitigar el daño, Taco Bell implementó medidas rápidas a principios de este mes. La cadena procedió al retiro inmediato de la lechuga suministrada por Taylor Farms, empresa identificada por las autoridades estadounidenses como la fuente más probable del brote de Cyclospora.
El impacto en la afluencia de clientes fue severo en el corto plazo. Datos de Placer.ai indican que el tráfico de personas en los establecimientos de Taco Bell cayó un 30 % a mediados de julio, justo después de que las autoridades federales de salud hicieran pública la vinculación de la cadena con la investigación. Si bien la afluencia comenzó a mejorar hacia el 23 de julio, seguía situándose un 20 % por debajo de su promedio diario habitual.
En un esfuerzo por recuperar la confianza del consumidor, la marca lanzó la semana pasada una promoción de un solo día, ofreciendo productos del menú sin lechuga por 1 dólar cada uno. Paralelamente, el director ejecutivo de Taco Bell, Sean Tresvant, publicó un mensaje personal en la red social LinkedIn, donde agradeció el apoyo de los clientes fieles y se comprometió a priorizar la seguridad y actuar con rapidez.
Este episodio representa un tropiezo inusual para Taco Bell, que ha liderado el sector de comida rápida en crecimiento. Durante los primeros tres meses del año, sus ventas en locales existentes subieron un 8 %. Para poner esta cifra en contexto, en el mismo periodo, McDonald’s registró un crecimiento del 3,8 %, Burger King aumentó un 5,8 %, mientras que Wendy’s sufrió una caída del 2,1 %.
Ben Parker, director asociado de consultoría de GlobalData, subrayó en una nota que Taco Bell continúa siendo la "estrella del espectáculo" para Yum Brands. Sin embargo, advirtió que, debido a la dependencia del grupo hacia esta marca para impulsar su crecimiento general, es fundamental que actúen con celeridad para recuperar la confianza de los consumidores, la cual ha sufrido una pérdida considerable, al menos en el corto plazo.


