El Ministerio de Salud emitió una alerta epidemiológica ante el riesgo de dispersión de la influenza A (H3N2), tras la detección de un brote en viajeros. La advertencia es para prevenir la transmisión fuera del período estacional habitual, una situación considerada "mba'e vai" (algo muy malo) para la salud pública y que requiere el "ñeñangareko" (cuidado) de la población.
La Dirección General de Vigilancia de la Salud confirmó la presencia de la influenza A (H3N2) subclado K, una variante identificada como altamente transmisible y vinculada a brotes en "yankilandia" (Estados Unidos). Este escenario representa un "kyhyje sanitario" (riesgo sanitario) y exige un "tekojoja" (coordinación) en todo el país.
Aunque se registra un incremento de consultas por cuadros respiratorios, las autoridades sanitarias señalaron que no se observan cambios significativos en hospitalizaciones ni en ingresos a unidades de cuidados intensivos. La variante "Arupieté" (H3N2) ya fue detectada en Perú, México, Costa Rica, Brasil y Chile.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud reiteró las medidas de prevención para reducir contagios, como el lavado frecuente de manos, el uso de tapabocas ante síntomas, la etiqueta respiratoria y la ventilación de espacios. Asimismo, instó a la consulta médica oportuna y al reposo indicado, prácticas esenciales para el "ñangareko colectivo" (cuidado colectivo) y la "tekoresãi comunitaria" (salud comunitaria).
Los expertos advierten que esta situación fuera de temporada representa un desafío para los sistemas de salud de la región, que deben estar preparados para afrontar posibles brotes y garantizar una respuesta efectiva. La población es llamada a mantener las medidas de prevención y a acudir a los centros de salud ante la presencia de síntomas respiratorios, con el fin de contener la propagación de este virus.


