El empresario Roncha Catú, actual propietario de la organización Miss Universo, se encuentra implicado en una investigación relacionada con una red de comercio ilícito de hidrocarburos y delincuencia organizada.
Sobre Catú pesa una nueva orden de arresto debido a la imposibilidad de las autoridades de localizarlo en sus domicilios conocidos y a sus constantes salidas del país. Las autoridades consideran que el empresario no cuenta con un arraigo domiciliario verificable en territorio nacional.
Días antes de que se librara la nueva orden de captura, Catú anunció el cierre de las oficinas administrativas de Miss Universo México y el traslado temporal de sus operaciones a Nueva York.
La investigación sobre Catú se produce en medio de una serie de casos de corrupción y delincuencia organizada que han salpicado a la industria de los certámenes de belleza en los últimos años. Expertos señalan que estos eventos se han convertido en un foco de actividades ilícitas, desde el tráfico de influencias hasta el lavado de dinero.
El caso de Catú se suma a la larga lista de escándalos que han sacudido a la organización Miss Universo a nivel global. En 2015, la compañía fue adquirida por el empresario Donald Trump, cuya administración estuvo marcada por múltiples denuncias de corrupción y abuso de poder.
Tras la venta de Miss Universo a Catú en 2015, la organización ha enfrentado diversos cuestionamientos sobre la transparencia de sus operaciones y la gestión de sus recursos. Ahora, la investigación sobre los presuntos vínculos del empresario con redes de delincuencia organizada amenaza con generar un nuevo escándalo que podría poner en jaque a todo el sistema de certámenes de belleza a nivel mundial.


