La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, utilizó su conferencia matutina de este jueves para responder de manera categórica a las recientes declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. El funcionario estadounidense había afirmado un día antes que los esfuerzos desplegados por el gobierno mexicano en la lucha contra los cárteles de la droga “no son ni de lejos suficientes”, un señalamiento que la mandataria mexicana calificó como parte de la estrategia de campaña electoral en Estados Unidos rumbo a los comicios de noviembre.
Sheinbaum fue clara al solicitar que no se utilice a México como una herramienta o pieza dentro del proceso electoral estadounidense. La presidenta subrayó que México mantiene una postura de no injerencia en los asuntos internos y procesos electorales de Estados Unidos, por lo que pidió reciprocidad en este sentido. "Nosotros no nos metemos en su elección y ellos tampoco deberían meterse en México", sentenció la mandataria, enfatizando que la soberanía nacional es un principio que “no es negociable”, aunque dejó abierta la puerta a mantener una relación basada en el respeto y la cooperación con Washington.
Las declaraciones de Marco Rubio surgieron en el marco de una gira oficial por Ecuador, Colombia y Perú. Durante sus intervenciones, el secretario de Estado reconoció que el gobierno mexicano ha incrementado sus acciones contra el crimen organizado, pero insistió en que estas medidas resultan insuficientes. Rubio señaló además la existencia de “vastos territorios” en territorio mexicano que, según su perspectiva, no se encuentran bajo el control del Estado, sino que están dominados por organizaciones que calificó explícitamente como “narcoterroristas”. El funcionario adelantó que, eventualmente, Estados Unidos tendrá que enfrentar dicha amenaza “de una forma u otra”, aunque aclaró que la intención actual de Washington es coordinar acciones con las autoridades mexicanas.
Al abordar el tema, Sheinbaum relató un encuentro previo con el secretario de Seguridad de Estados Unidos, quien le habría comentado que los cárteles se encuentran “fuera de control”. La presidenta mexicana rechazó dicha afirmación y detalló que, durante esa reunión, planteó tres ejes fundamentales para el abordaje del problema: el consumo de drogas dentro del territorio estadounidense, el tráfico ilegal de armas desde Estados Unidos hacia México, y la coordinación de un equipo de seguridad mexicano integrado por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, el titular de la Sedena, el general Ricardo Trevilla, y la Secretaría de Gobernación.
Para respaldar su argumento de que Estados Unidos también enfrenta crisis internas graves en materia de narcotráfico, la presidenta leyó fragmentos de un reportaje publicado por el diario El País. En dicho texto se señala que la DEA habría implementado un protocolo interno que permitió la distribución de dosis de fentanilo en el estado de Nuevo México con el fin de construir casos penales contra las redes de tráfico. Sheinbaum destacó que, en al menos un operativo, cargamentos de hasta 74 mil pastillas del opioide habrían quedado en manos de los traficantes. Con este ejemplo, la mandataria argumentó que Washington tiene problemas propios significativos y que no debería centrar su discurso electoral en México.
Este clima de tensión se suma a las recientes publicaciones del presidente Donald Trump, quien compartió en redes sociales un mapa donde la bandera de Estados Unidos cubría la totalidad del territorio mexicano. Asimismo, Trump afirmó en una comparecencia en la Oficina Oval que México “no tiene nada que ofrecer” a su país más que “tamales picantes y tomates”, aunque al mismo tiempo descartó la posibilidad de romper la relación comercial bilateral y afirmó tener una buena relación con la presidenta Sheinbaum.
En cuanto a la agenda económica, Sheinbaum informó que un equipo de la Secretaría de Economía se encuentra actualmente en Washington manteniendo pláticas con el área de tratados comerciales de Estados Unidos. La presidenta aseguró que “se va a avanzar” en estas negociaciones, aunque evitó proporcionar plazos específicos o adelantar los resultados de dichas conversaciones.
Finalmente, ante la coyuntura de tensión binacional y las próximas celebraciones del Grito de Independencia, la presidenta envió un mensaje a la comunidad mexicana residente en Estados Unidos. Sheinbaum los exhortó a sentirse orgullosos de sus orígenes y los invitó a acercarse a los consulados mexicanos para recibir la orientación necesaria frente a la situación migratoria actual.






