Detrás de uno de los rostros más reconocibles de la industria gastronómica mundial hubo una historia bastante menos lineal de lo que podría suponerse. Harland Sanders, conocido mundialmente como el Coronel Sanders, nació el 9 de septiembre de 1890 en Henryville, Indiana, Estados Unidos, y antes de convertirse en empresario pasó por numerosos trabajos y dificultades económicas. Su historia volvió a cobrar protagonismo este miércoles 9 de septiembre, fecha en la que se conmemora su nacimiento y que la compañía que fundó utiliza cada año para recordar su legado. En Argentina, la jornada tendrá además un componente solidario: KFC anunció que donará el 100% de lo recaudado por las ventas de uno de sus combos al Banco de Alimentos de Buenos Aires en sus más de 60 locales del país.
La infancia de Sanders estuvo marcada por la muerte de su padre cuando tenía apenas cinco años. Esa situación lo obligó desde muy joven a colaborar en su casa, aprender a cocinar y comenzar a trabajar. Con el paso de los años desempeñó distintos oficios, entre ellos maquinista ferroviario, vendedor de seguros y bombero. Su vida estuvo atravesada por diversos intentos y cambios de rumbo antes de encontrar el camino definitivo que lo llevaría al reconocimiento global.
El giro decisivo llegaría en 1929, en plena Gran Depresión. Sanders adquirió una antigua estación de servicio en una zona rural de Kentucky y comenzó a preparar pollo frito para quienes se detenían en el lugar. Lo que empezó casi como un servicio complementario terminó ganando popularidad gracias al boca a boca. Con el tiempo, aquella preparación se transformaría en su célebre receta elaborada con 11 hierbas y especias, punto de partida para el desarrollo del negocio que años después se convertiría en KFC.
La imagen de Sanders terminó trascendiendo ampliamente al propio empresario. Su rostro, el traje blanco, los anteojos y la característica barba quedaron asociados de manera directa a la marca, fundada en Estados Unidos en 1952. Su historia también suele ser presentada como un caso particular dentro del mundo empresarial: el gran crecimiento del negocio llegó cuando Sanders ya tenía varias décadas de experiencia laboral detrás y después de una trayectoria marcada por distintos intentos y cambios de rumbo.
En Argentina, la conmemoración de este año estará vinculada a una campaña junto al Banco de Alimentos de Buenos Aires, organización que recibe donaciones de empresas, productores y supermercados y las distribuye entre entidades sociales que brindan asistencia alimentaria en la Ciudad y el Gran Buenos Aires. La iniciativa contempla que lo recaudado durante el 9 de septiembre por la venta del combo Chick N Share Popcorn sea destinado íntegramente a esa organización. Según informó la compañía, la acción se realizará simultáneamente en los más de 60 locales que posee en el país.
Fernando Uranga, director general del Banco de Alimentos de Buenos Aires, destacó que el trabajo conjunto entre empresas, organizaciones y personas permite ampliar el alcance de la asistencia y convertir aportes individuales en un impacto mayor. De esta manera, la fecha en que se recuerda el nacimiento de Harland Sanders combina la memoria de su trayectoria empresarial con una acción concreta de solidaridad en territorio argentino, conectando sus difíciles inicios y su eventual éxito en la cocina con el apoyo a quienes más lo necesitan a través de la red de distribución de alimentos en la región metropolitana.





