El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha intensificado las medidas de seguridad en diversas zonas del país debido al impacto de un nuevo sistema frontal que afecta el centro y sur de Chile. Durante la madrugada de este domingo, el organismo oficial declaró la alerta roja para la Región del Maule, una medida adoptada tras la detección de remociones en masa y un incremento significativo en el caudal de los cursos de agua de la zona, factores que elevan considerablemente el nivel de riesgo para la población residente.
Esta decisión se fundamenta en los reportes técnicos de diversas instituciones especializadas. Por un lado, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) mantiene vigentes los pronósticos que advierten sobre la presencia de vientos y precipitaciones, cuyas intensidades oscilan entre moderadas y fuertes. Según la DMC, estas condiciones climáticas afectan a múltiples sectores de la Región del Maule, incluyendo el litoral, la cordillera de la costa, el valle, la precordillera y la cordillera.
De manera complementaria, el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) actualizó su minuta técnica relativa al peligro de remoción en masa. En dicho informe, el organismo advierte que la posibilidad de que ocurran derrumbes y aluviones es calificada como alta en toda la extensión de la región del Maule, lo que justifica la urgencia de las medidas preventivas.
En consecuencia, la dirección regional de Senapred procedió a cancelar la alerta amarilla que se mantenía vigente desde el pasado 24 de julio, elevando la categoría a alerta roja regional. Esta medida se mantendrá activa hasta que las condiciones meteorológicas y geológicas permitan determinar que ya no es necesaria.
La emergencia en el Maule no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de alertas rojas emitidas durante el sábado para diversos sectores afectados por el sistema frontal. En la Región del Biobío, el organismo de prevención declaró la alerta roja a las 14:30 horas del sábado, motivado por un incremento gradual y sostenido en los caudales de los ríos y esteros de dicha zona.
Simultáneamente, la Región de Los Lagos ha enfrentado situaciones críticas. En la comuna de Osorno, se activó el procedimiento de alerta roja debido al aumento del caudal del Río Damas, específicamente en el sector del Parque Cuarto Centenario, manteniendo un estado de riesgo para las personas ubicadas en las zonas ribereñas.
En la misma región, el incremento sostenido del cauce del Río Rahue obligó a las autoridades a realizar la evacuación preventiva de un grupo familiar en el sector del puente Chaurakawin. Además, se reportó preliminarmente el anegamiento de tres viviendas debido a la crecida de este río. En otro punto de la Región de Los Lagos, la comuna de San Pablo también se encuentra bajo alerta roja por el desborde de los ríos Bueno y Pilmaiquén.
La crisis climática se extiende hacia la Región de Ñuble, donde se mantienen alertas vigentes para las comunas de Ninhue, San Nicolás, Portezuelo, Trehuaco y Quillón, debido a las crecidas registradas en el río Lonquén y el estero Coyanco. Asimismo, en la Región de La Araucanía, la comuna de Curarrehue permanece en alerta por el aumento del caudal del río Trancura.
En la Región de Los Ríos, la situación es igualmente compleja. La comuna de La Unión se encuentra bajo medida de alerta por la crecida del río Llollelhue, mientras que las comunas de Los Lagos y Valdivia mantienen la alerta debido al desborde del río Callecalle.
Finalmente, el panorama nacional de emergencias se completa con la Región de Coquimbo, la cual mantiene una alerta roja regional vigente desde el pasado 17 de julio. Las autoridades continúan monitoreando la evolución de los caudales y la estabilidad de los terrenos en todas las zonas afectadas para coordinar las respuestas ante posibles desastres naturales.


