La capital ucraniana, Kiev, fue blanco de una violenta ofensiva perpetrada por el Ejército ruso durante la madrugada de este sábado. El ataque, ejecutado mediante el uso de misiles balísticos, ha dejado un saldo trágico de al menos nueve personas fallecidas y otras 28 heridas, entre las cuales se encuentran cuatro niños, según el reporte oficial emitido por las autoridades locales.
La magnitud del impacto comenzó a conocerse a través de las alertas emitidas por el alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, quien informó que diversas explosiones sacudieron la localidad después de que Rusia lanzara misiles balísticos contra al menos cuatro distritos de la capital. En sus primeras comunicaciones, Klitschko alertó a la población sobre la gravedad de la situación, indicando inicialmente que se había registrado una víctima mortal. Sin embargo, a medida que avanzaban las labores de rescate y se evaluaban los daños, la cifra fue ascendiendo. Una hora después del primer reporte, el alcalde confirmó que el número de fallecidos había subido a tres, para finalmente alcanzar un total de nueve víctimas fatales en las últimas horas de la madrugada.
En cuanto a los heridos, la autoridad municipal detalló que 28 residentes resultaron afectados, destacando la presencia de cuatro menores de edad entre los lesionados. Respecto a la atención médica, se informó que 17 de los heridos fueron trasladados a centros hospitalarios para recibir tratamiento especializado, mientras que el resto de los afectados recibió asistencia médica de forma ambulatoria o directamente en el lugar donde ocurrieron los hechos.
Paralelamente, las Fuerzas Aéreas de Ucrania confirmaron que se detectaron varios misiles balísticos dirigiéndose hacia Kiev desde el norte. Reportes adicionales sugieren que el ejército ruso habría empleado aproximadamente 20 misiles balísticos en esta operación, existiendo la posibilidad de que algunos de estos proyectiles hayan sido suministrados por Corea del Norte.
El alcalde Klitschko instó a los ciudadanos a buscar refugio inmediato y proporcionó un desglose detallado de los daños materiales y los incendios provocados en cuatro sectores específicos de la ciudad: Holosiivskii, Darnytskii, Shevchenkivskii y Solomianskii. En el distrito de Solomyanskii, la situación fue particularmente crítica, registrándose el incendio de un edificio no residencial de seis plantas tras un impacto directo. Asimismo, se reportó que personas quedaron atrapadas en un edificio de cinco plantas debido a la caída de restos de un cohete, y se inició un incendio en el patio de un edificio residencial. En este mismo distrito, también se reportaron automóviles en llamas en un área de estacionamiento.
Por otro lado, en los distritos de Holosiivskii y Darnytskii, las autoridades informaron que escombros cayeron sobre inmuebles no residenciales. Específicamente en Darnytskii, se confirmó que un misil impactó en una zona no residencial. Finalmente, en el distrito de Shevchenkivskii, los equipos de emergencia tuvieron que intervenir para sofocar un incendio en un lavadero de coches.
Desde una perspectiva táctica, este ataque representa la continuación de una estrategia habitual de Moscú, que utiliza misiles balísticos de largo alcance para desgastar las defensas aéreas locales, las cuales presentan mayores dificultades para interceptar este tipo de proyectiles en comparación con otros drones o misiles de crucero.
Ante la reactivación de esta ofensiva, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ha intensificado sus gestiones internacionales. En los últimos meses, Zelensky ha solicitado formalmente a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que se acelere el suministro de sistemas de defensa antiaérea Patriot, herramientas consideradas fundamentales para frenar la eficacia de estos ataques.
El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andri Sibiha, expresó su preocupación a través de las redes sociales, señalando que Rusia, al no lograr sus objetivos en el campo de batalla, ha optado por intensificar los ataques aéreos y el terror contra la población civil. Sibiha subrayó que Ucrania necesita urgentemente interceptores y sistemas adicionales de defensa aérea y antimisiles.
El canciller ucraniano hizo un llamado indirecto a la Casa Blanca, enfatizando la importancia de la velocidad en las decisiones y la entrega de los equipos. Según Sibiha, cada decisión que fortalezca la defensa del cielo ucraniano salva vidas, mientras que cualquier demora se traduce en muertes y crímenes de guerra. Concluyó afirmando que la batalla por el control del espacio aéreo definirá la trayectoria de la guerra y que un escudo aéreo más fuerte acercaría al país a la paz.


