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Denuncia abuso sexual contra líder de Schoenstatt en Córdoba y solicita un "juicio por la verdad"

La Justicia archivó la denuncia porque el presunto delito prescribió. La mujer, de 50 años, pide "un juicio por la verdad". Leer más

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Denuncia abuso sexual contra líder de Schoenstatt en Córdoba y solicita un "juicio por la verdad"
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Una mujer de 50 años rompió el silencio tras cuatro décadas para denunciar el abuso sexual sufrido en su infancia por parte de su primo, el sacerdote Patricio Cruz Viale. Aunque el delito ha prescrito legalmente, la víctima impulsa un juicio por la verdad con el objetivo de sanar su trauma y motivar a otras personas a denunciar situaciones similares. El acusado, quien se desempeña como líder del movimiento Schoenstatt en Córdoba, ya enfrenta otro proceso judicial avanzado por el presunto abuso de una fiel de su congregación, causa que se encuentra próxima a dictar sentencia.

Una mujer de 50 años ha roto el silencio tras más de cuatro décadas para denunciar un presunto abuso sexual ocurrido durante su infancia. La víctima señaló como responsable al sacerdote Patricio Cruz Viale, quien es su primo hermano. El hecho habría sucedido cuando ella tenía apenas 7 años y el ahora religioso contaba con 16 años de edad.

En declaraciones brindadas a Mitre Córdoba, en diálogo con el periodista Jorge "Petete" Martínez, la denunciante, identificada como P., relató el profundo impacto que este trauma tuvo en su vida. "Más de 40 años tratando de vivir con lo que conlleva tener un trauma a temprana edad, a los 7 años", expresó la mujer, quien detalló que el abuso se produjo en un ámbito intrafamiliar, específicamente en la casa del agresor.

La mujer explicó que su decisión de hablar en este momento es el resultado de un extenso y arduo proceso terapéutico. Según su testimonio, el detonante final para animarse a denunciar fue conocer que otra víctima ya lo había hecho y que, a raíz de ello, el religioso había quedado detenido. "Después de mucha terapia, me animo a hablar en serio y bien. Después de que esta persona, después de la denuncia de la otra víctima, queda preso, ahí me animo a hablar con mucho trabajo terapéutico. Uno va hablando y se va armando como puede. La verdad que se me fue el miedo", afirmó.

P. subrayó que su objetivo principal no es la sanción penal, ya que es plenamente consciente de que el delito ha prescrito según la legislación vigente, sino la búsqueda de la verdad y el alivio personal. "Empiezo a armar y a armar esta idea de poner un poco de voz y un poco de visibilidad a lo que me pasaba. Sobre todo para ponerle claridad y sobre todo para poder empezar a vivir un poco mejor", precisó. Asimismo, manifestó su deseo de que su testimonio sirva de motivación para otras mujeres que se encuentren en situaciones similares: "Creo que otras personas pueden animarse a denunciar si están en una misma situación que yo. Entonces es como una forma de marcar un antecedente, y marcar una diferencia".

La denunciante enfatizó la importancia de no guardar silencio para evitar perpetuar sistemas de abuso. "Si yo no lo hago, voy a ser cómplice y perpetuadora de este sistema de abusos a niñas intrafamiliares o escolares, en cualquier campo donde una niña esté expuesta", sentenció, agregando que a sus 50 años posee herramientas emocionales que no tenía en el pasado para enfrentar esta situación.

Por su parte, el abogado de la víctima, Fernando Moroni, confirmó que, debido a la legislación vigente al momento del hecho, la acción penal ha prescrito. No obstante, el letrado señaló que están impulsando un "juicio por la verdad". Moroni describió el hecho como "aberrante" y "gravemente ultrajante", argumentando que el proceso judicial no debe limitarse únicamente a la función punitiva del Estado, sino que debe garantizar el derecho de la víctima al esclarecimiento de los hechos.

El abogado reveló que la denuncia fue remitida inicialmente a una fiscalía penal juvenil debido a la edad que tenía el autor al momento del suceso. El fiscal dictó una resolución de archivo por prescripción, la cual fue calificada por Moroni como "objetable, livianita, cómoda". Ante esto, la defensa se ha opuesto mediante un recurso ante la jueza penal juvenil, solicitando la apertura de una investigación bajo la modalidad de "proceso de la verdad".

Moroni destacó el cambio psicológico de su cliente tras realizar la denuncia, describiendo que P. pasó de no poder narrar los hechos sin quebrarse a mostrar una fortaleza significativa. "Yo diría que es muy sanador. Y ese es el propósito. Una declaración judicial de verdad en un proceso de recuperación de una persona abusada cuando era niña", remarcó el abogado.

Finalmente, se confirmó que Patricio Cruz Viale, quien se desempeña como líder del movimiento Schoenstatt en Córdoba, ya enfrenta otro proceso judicial en la Cámara Cuarta del Crimen de la ciudad de Córdoba. En dicha causa, se lo investiga por el presunto abuso de una fiel de su congregación. Según informó Moroni, ese proceso se encuentra en etapa avanzada, próximo a los alegatos y al dictado de la sentencia, habiéndose ya recolectado las pruebas correspondientes.

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