La UEFA ha implementado una serie de directrices estrictas para la presente temporada con el objetivo primordial de erradicar las pérdidas de tiempo deliberadas en el fútbol europeo. Estas medidas buscan combatir tanto las simulaciones de lesiones como las dilaciones exageradas que ocurren durante la reanudación del juego, buscando así que el tiempo efectivo de juego aumente significativamente.
Esta nueva hoja de ruta es el resultado de una reunión estratégica en la que participaron representantes arbitrales de las 55 federaciones pertenecientes al organismo europeo, directivos de la UEFA y un representante de la International Football Association Board (IFAB), el ente supremo encargado de regular las reglas del fútbol a nivel global. El propósito central del encuentro fue promover la máxima coherencia en la aplicación e interpretación de las normas, asegurando que el juego sea más fluido y ágil.
Uno de los puntos más destacados de este consenso es el nuevo protocolo para el uso del Video Assistant Referee (VAR). La UEFA ha decidido regresar a los principios originales de la implementación de esta tecnología. De ahora en adelante, el VAR solo deberá intervenir en situaciones donde exista un "error claro y evidente". Según el comunicado oficial, esto ocurre cuando la decisión del árbitro es manifiestamente incorrecta o cuando se ha pasado por alto una jugada clara. La organización ha señalado que las revisiones prolongadas del colegiado frente a la pantalla no solo contribuyen a la pérdida de tiempo, sino que sugieren que la decisión tomada inicialmente no era clara ni correcta.
En cuanto a la gestión de las tarjetas, el VAR intervendrá específicamente en casos de "error de identidad" cuando se trate de una tarjeta amarilla que sea la segunda para un jugador, lo que supondría su expulsión. Sin embargo, si se trata de la primera amonestación, la tecnología solo podrá utilizarse para identificar al jugador correcto, pero no se cambiará ni se anulará la infracción cometida. Esto implica que no se eliminarán tarjetas si la falta se cometió, independientemente de si hubo un error inicial en la identidad del infractor.
En el ámbito administrativo y de salud, existe una divergencia entre la gestión de la FIFA y la UEFA. Mientras que Pierluigi Collina, máximo responsable arbitral de la FIFA, ha impulsado las pausas de hidratación, Roberto Rosetti, director de arbitraje de la UEFA, ha decidido no secundar esta aplicación, salvo que se presenten casos extremos de calor. En su lugar, Rosetti se ha centrado en adoptar todas las medidas posibles para reducir las pérdidas deliberadas de tiempo.
Para lograr este objetivo, se han establecido límites temporales muy estrictos. Se mantiene la regla de los ocho segundos para el saque de meta, excepto cuando exista una amenaza de recibir un córner en contra. Asimismo, se ha limitado a diez segundos el tiempo permitido para realizar la sustitución de un jugador. Si se excede este límite, el jugador sustituto no podrá ingresar al terreno de juego durante un minuto. En el caso particular de que el cambio sea el portero, dado que la normativa exige la presencia obligatoria de un guardameta, la sanción para el infractor será una tarjeta amarilla por retrasar la reanudación del juego.
El protocolo para las lesiones, ya sean reales o simuladas, también ha sido endurecido. El jugador lesionado deberá abandonar el campo durante un minuto, a menos que se cumplan condiciones específicas: que el jugador indique que no necesita atención, que el juego ya se haya detenido, que la lesión requiera tratamiento inmediato en el césped (como choques entre porteros y jugadores o entre compañeros), o en casos graves como lesiones en la cabeza, problemas cardíacos o eventos que pongan en peligro la vida. Asimismo, no se aplicará la salida obligatoria si el jugador fue lesionado por una falta que resultó en amonestación o expulsión del adversario, o si el lanzador de un penalti es quien presenta la lesión. Cabe destacar que cualquier golpe en la cabeza conllevará obligatoriamente una revisión médica fuera del terreno de juego.
Finalmente, la UEFA ha puesto especial vigilancia sobre los porteros debido a la proliferación de "lesiones tácticas", utilizadas a menudo como un tiempo muerto para recibir instrucciones del entrenador. La instrucción clara para los árbitros es que, si el portero requiere atención médica en el campo o el juego se detiene por una lesión real o sospechada del mismo, un jugador de campo deberá abandonar el terreno de juego durante un minuto para compensar el tiempo perdido.


