En el marco de la fecha 22 del campeonato nacional de fútbol, la LigaPro, el estadio Alejandro Serrano Aguilar fue el escenario de un enfrentamiento vibrante donde el Deportivo Cuenca logró imponerse ante el Emelec con un marcador final de 2-1. El encuentro, disputado el pasado 27 de julio de 2026, estuvo marcado por una alta intensidad y un dinamismo táctico que mantuvo a los espectadores expectantes hasta el pitazo final. El conjunto morlaco supo aprovechar los momentos críticos del partido para golpear con efectividad, asegurando tres puntos que resultan fundamentales para sus aspiraciones en el torneo.
El inicio del compromiso se caracterizó por una lucha intensa en la zona medular del campo. Ambos equipos buscaron el control del balón, estableciendo un trámite disputado en la mitad de la cancha donde predominaron los despliegues tácticos y la disputa física por la posesión. A pesar de la resistencia mostrada por la escuadra visitante, la efectividad del equipo local terminó por marcar la pauta del primer tiempo. El Deportivo Cuenca comenzó a encontrar espacios en el sistema defensivo del Emelec, construyendo jugadas que ponían en peligro el arco rival.
La recompensa para el equipo local llegó al minuto 35 de juego. Tras una destacada maniobra colectiva que evidenció la coordinación del plantel morlaco, el balón llegó a los pies de Melvin Díaz. El atacante ejecutó un remate certero que venció la resistencia del portero de Emelec, anotando el primer gol del encuentro. Esta anotación desató una inmediata euforia en las graderíos del Alejandro Serrano Aguilar, donde la hinchada local celebró con entusiasmo la ventaja obtenida antes de llegar al descanso.
Sin embargo, la alegría del Deportivo Cuenca se vio amenazada al comenzar la segunda mitad. El Emelec, consciente de la necesidad de sumar puntos, reaccionó con rapidez al arrancar el complemento. La respuesta del conjunto 'Eléctrico' fue casi inmediata, poniendo en aprietos la ventaja del equipo anfitrión. Apenas al minuto 46, se produjo una desatención en la zaga defensiva del Deportivo Cuenca, situación que fue aprovechada rápidamente por el lateral Ignacio Guerrico. El jugador visitante logró emparejar las acciones, devolviendo la paridad al marcador y reinstalando la incertidumbre sobre el resultado final del partido.
Con el marcador nuevamente empatado 1-1, el encuentro entró en una fase de alta tensión donde ambos equipos buscaron la ventaja definitiva. Fue en este contexto donde la figura de Melvin Díaz volvió a emerger como el elemento diferencial del encuentro. Al minuto 62, el atacante del Deportivo Cuenca volvió a demostrar su capacidad goleadora al firmar su doblete personal. A través de una brillante definición, Díaz puso el 2-1 definitivo, logrando neutralizar el ímpetu ofensivo de la escuadra de Emelec y devolviendo la tranquilidad al banquillo local.
En los minutos restantes, el Deportivo Cuenca se enfocó en mantener la solidez defensiva y gestionar la posesión del balón para evitar cualquier remontada del adversario. Por su parte, Emelec intentó buscar el empate, pero no logró vulnerar la organización del equipo morlaco. El resultado final dejó al Deportivo Cuenca como el vencedor de una jornada donde la eficacia individual y la cohesión colectiva fueron las claves del éxito.
Con este resultado, el denominado 'Expreso Morlaco' consolida su fortaleza como local en esta etapa de la LigaPro, demostrando que el Alejandro Serrano Aguilar es un recinto difícil para cualquier visitante. El triunfo no solo representa la suma de tres puntos de oro, sino que le permite al equipo escalar posiciones valiosas en la tabla de clasificación general del campeonato nacional.
En contraparte, el Emelec se retira de Cuenca con una derrota que deja interrogantes sobre su desempeño. El cuerpo técnico y los jugadores de la escuadra 'Eléctrica' deberán analizar el partido y corregir los desaciertos defensivos que permitieron los goles del equipo local, especialmente de cara a las próximas jornadas del torneo ecuatoriano, donde la precisión en la zaga será determinante para recuperar el rumbo en la competición.


