A más de cuatro meses de haber finalizado la administración de Gabriel Boric, la exministra secretaria General de Gobierno, Camila Vallejo, ha vuelto a la escena pública. En su primera entrevista tras abandonar el Ejecutivo, la militante del Partido Comunista utilizó el espacio para lanzar duras críticas contra el actual gobierno encabezado por José Antonio Kast, cuestionando desde la gestión de la seguridad hasta la agenda de derechos sociales y de género.
La intervención de Vallejo tuvo lugar en un episodio del pódcast Animales Políticos, conducido por Daniel Matamala y Cristóbal Bellolio. Durante la conversación, la otrora vocera de gobierno no ahorró calificativos para describir la actual administración, asegurando que Chile es gobernado por una "ultraderecha" similar a la de figuras internacionales como Javier Milei, Donald Trump y Jair Bolsonaro, sugiriendo la existencia de una agenda común coordinada a nivel global.
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue el análisis sobre la seguridad pública. Vallejo calificó como una "gran estafa" la promesa electoral de Kast de reducir drásticamente los homicidios y frenar la delincuencia, elementos que, según ella, fueron el principal motor de los votos hacia el actual mandatario. Para la exministra, el desempeño del gobierno republicano en esta materia ha estado marcado por la "improvisación".
Como evidencia de esta improvisación, Vallejo recordó que el actual gobierno realizó un recorte fiscal que, en su etapa inicial, afectó precisamente a la cartera de Seguridad Pública, medida que posteriormente tuvo que ser revertida. Asimismo, denunció que, tras asegurar que poseían un plan concreto para combatir el crimen organizado, el gobierno terminó reconociendo la falta de uno, optando finalmente por seguir implementando la política macro del gobierno de Gabriel Boric, la cual habían criticado intensamente durante la campaña. Según Vallejo, la seguridad fue simplemente el "anzuelo" para atraer a los sectores que se sentían abandonados por el Estado.
En el ámbito económico y social, la exministra afirmó que la agenda actual ha sido diseñada para favorecer a los sectores más poderosos a expensas de la clase trabajadora. Mencionó específicamente el fenómeno del "bencinazo", así como las modificaciones en la ley de 40 horas y en las indemnizaciones por años de servicio, señalando que existe un traspaso directo de los costos económicos hacia las personas trabajadoras para beneficiar a los más ricos.
Respecto a los derechos de las mujeres, Vallejo manifestó su rechazo al proyecto de ley "Escucha su Corazón", impulsado por diputados del Partido Nacional Libertario y patrocinado por parlamentarios republicanos. Esta iniciativa propone que las mujeres escuchen los latidos del feto antes de proceder a una interrupción del embarazo. La exministra calificó la propuesta como "radical" y un "escándalo", criticando que el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot (RN), se haya mostrado abierto al diálogo con los libertarios sobre este tema.
Para Vallejo, este proyecto busca "correr el cerco" en torno al aborto y naturalizar posturas extremas. Aseguró que para el oficialismo "lo que importa es el feto y no la mujer", acusando que detrás de estas conversaciones no hay una defensa real de la vida —argumentando que no se defienden así a los niños palestinos o migrantes—, sino un "odio profundo a las mujeres" y una visión misógina de los sectores ultraconservadores.
Asimismo, la exministra cuestionó la gestión del capital humano en el gabinete, haciendo referencia al cambio ocurrido el 19 de mayo. En dicha fecha, Trinidad Steinert y Mara Sedini dejaron los ministerios de Seguridad Pública y Segegob, respectivamente, siendo reemplazadas por hombres. Claudio Alvarado asumió como biministro de Interior y Segegob, mientras Martín Arrau tomó la cartera de Seguridad Pública. Vallejo calificó este movimiento como un "ninguneo muy fuerte", señalando que sustituir a dos mujeres por hombres que lideran dos carteras simultáneamente envía un mensaje degradante sobre la capacidad femenina.
Finalmente, Vallejo expresó su asombro ante la falta de vocerías los lunes en La Moneda, señalando que, de haber ocurrido durante su gestión, habría sido duramente criticada por la prensa y la oposición. Para cerrar su primera aparición pública, la exministra fue categórica al descartar cualquier retorno al Poder Legislativo, ya sea como diputada o senadora, argumentando que el debate parlamentario se encuentra "muy intoxicado" y asegurando que no posee aspiraciones de asumir cargos públicos en el futuro próximo.


