El Presidente de la República y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CC-PCC), Miguel Díaz-Canel Bermúdez, presidió en la provincia de Pinar del Río el acto central con motivo del aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. La ceremonia, celebrada en la Plaza de la Revolución de la capital provincial, contó con la asistencia de aproximadamente cinco mil personas en representación del pueblo cubano.
Esta efeméride, que coincide con el centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y los 95 años del General de Ejército Raúl Castro Ruz, marca la cuarta vez que Pinar del Río es elegida como sede de los festejos nacionales del 26 de julio, habiéndolo sido previamente en 1976, 2000 y 2017. El evento contó con la presencia de altas figuras del gobierno y el partido, entre ellas el Comandante del Ejército Rebelde José Ramón Machado Ventura; Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro de la República; y Roberto Morales Ojeda, Secretario de Organización del Comité Central.
Durante su intervención, Yamilé Ramos Cordero, Primera Secretaria del Partido en Pinar del Río, destacó que la elección de la provincia como sede ratifica la firmeza del pueblo frente al recrudecimiento del bloqueo estadounidense. La dirigente recordó el protagonismo histórico de la región, señalando que más de 40 pinareños participaron en la gesta del Moncada, de los cuales tres murieron en combate y trece fueron asesinados por la dictadura de Batista. Asimismo, evocó el cariño especial que Raúl Castro ha manifestado siempre hacia la provincia de Vueltabajo.
Ramos Cordero detalló los logros recientes de la provincia a pesar de las dificultades. Mencionó la recuperación de viviendas, escuelas e instalaciones de salud tras los daños provocados por el huracán Ian en 2022, así como avances en la transición energética con la instalación de cuatro parques fotovoltaicos que suman 87 MW. En materia de salud, resaltó una tasa de mortalidad infantil de 4,8 por cada mil nacidos vivos y una esperanza de vida de 78,1 años. En el sector agrícola, subrayó que la provincia produce el 70 % del tabaco nacional, mientras que en el deporte destacó las medallas de oro de Leyanis Pérez en el Mundial de Atletismo y la quinta corona olímpica de Mijaíl López.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel situó la conmemoración en el contexto actual, afirmando que Cuba libra hoy una "batalla histórica" que calificó como un "nuevo Moncada". El mandatario comparó la acción militar de 1953 con la lucha contemporánea contra el bloqueo, asegurando que las generaciones actuales se enfrentan a una política diseñada para asfixiar al pueblo y apropiarse del país.
Díaz-Canel rindió un homenaje póstumo al comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, ausente por primera vez en un 26 de julio desde 1959, a quien calificó como un héroe de la gesta y de todas las luchas del pueblo cubano. Respecto a Pinar del Río, el presidente señaló que sus resultados actuales, como la baja mortalidad infantil en medio de apagones y carencias, son "pruebas de heroísmo cotidiano".
El mandatario denunció duramente el recrudecimiento del bloqueo y las sanciones contra funcionarios y servicios médicos cubanos, comparando a quienes redactan estas medidas con los emisores de edictos medievales. Afirmó que Estados Unidos ha declarado una "guerra mundial contra las izquierdas" y señaló que Cuba es víctima de un "genocidio fríamente calculado". Para respaldar esta afirmación, expuso que la tasa de mortalidad infantil nacional subió a 9,3, que más de 118.000 pacientes de cáncer (incluidos 1.200 niños) no reciben tratamientos de primer nivel y que más de 100.000 cirugías no han podido planificarse debido a los apagones.
Finalmente, Díaz-Canel planteó que la respuesta de Cuba ante la asfixia es la unidad, la innovación y la creatividad. Subrayó la necesidad de transformaciones económicas profundas, definiendo la implementación del saneamiento macroeconómico y el estímulo a diversas formas de gestión como la batalla económica de esta generación. El presidente cerró su discurso haciendo un llamado a los jóvenes, los "jóvenes del Centenario de Fidel", a liderar la transformación del país desde cada barrio y rincón de la isla.


