La reciente presentación de la nueva generación de smartwatches por parte de Samsung ha reavivado la competencia en el sector de los dispositivos vestibles de alta gama. En este escenario, el Samsung Galaxy Watch Ultra2 se posiciona como el modelo más avanzado de la marca coreana, enfrentándose directamente al Apple Watch Ultra 3, el referente de Cupertino. Ambos dispositivos buscan atraer a un perfil de usuario exigente, especialmente orientado al deporte y al seguimiento avanzado de la salud, aunque presentan filosofías de diseño y funcionamiento notablemente distintas.
Una de las diferencias más evidentes reside en la estética y el formato. Samsung ha optado por mantener su apuesta por el formato redondo, mientras que Apple se mantiene fiel al diseño cuadrado que caracteriza a toda su línea de relojes. En cuanto a las dimensiones, los dispositivos son similares en volumen, aunque el Apple Watch Ultra 3 es ligeramente más grande con una caja de 49 mm, frente a los 47,4 mm del Samsung Galaxy Watch Ultra2. En términos de peso, la diferencia es mínima, situándose el modelo de Samsung en los 61,5 gramos y el de Apple en los 61,6 gramos.
El apartado de la pantalla revela enfoques tecnológicos divergentes. El Galaxy Watch Ultra2 incorpora un panel Super AMOLED de 1,52 pulgadas que destaca por un brillo máximo impresionante de 5.000 nits, lo que garantiza una visibilidad superior en condiciones de luz solar intensa. Por su parte, el Apple Watch Ultra 3 utiliza un panel Retina LTPO OLED de 1,99 pulgadas con un brillo de hasta 3.000 nits. Esta comparativa muestra una paradoja interesante: aunque la caja del Samsung es ligeramente más pequeña que la de Apple, su pantalla es menor en pulgadas, pero ofrece una capacidad de iluminación mucho más potente.
En lo que respecta al rendimiento y la energía, el Samsung Galaxy Watch Ultra2 ha dado un salto significativo respecto a su predecesor. El cambio de procesador, pasando de la arquitectura Exynos a una de Qualcomm (específicamente el Snapdragon Wear Elite), junto con una batería que ha crecido hasta los 800 mAh, permite a la compañía prometer hasta 60 horas de autonomía ininterrumpida. En contraste, el Apple Watch Ultra 3 ofrece una autonomía teórica de hasta 42 horas. Es importante señalar que ambas cifras son teóricas y el rendimiento real dependerá estrictamente del uso que cada usuario haga del dispositivo.
En cuanto a la funcionalidad y los sensores, ambos relojes son herramientas extremadamente completas. Ambos incluyen monitorización de frecuencia cardíaca, seguimiento de SpO2, ECG, acelerómetro, giroscopio y sensores de temperatura. El modelo de Apple cuenta con la ventaja de la conectividad satelital, aunque es una función que no todos los usuarios aprovecharán en su día a día. Samsung, por su parte, integra el Sensor BioActive y ofrece funciones avanzadas como la detección de apneas del sueño, aunque esta última está reservada exclusivamente para quienes utilicen teléfonos de la familia Galaxy.
La elección entre un dispositivo u otro no depende únicamente de las especificaciones técnicas, sino fundamentalmente del ecosistema móvil del usuario. Existe una barrera de compatibilidad absoluta: el Samsung Galaxy Watch Ultra2 solo es funcional con dispositivos Android (específicamente Android 13 o superior con al menos 1,5 GB de RAM), mientras que el Apple Watch Ultra 3 requiere obligatoriamente un iPhone 11 o posterior. Además, Apple también limita ciertas funciones, como la sincronización de rutas con Mapas o la búsqueda de precisión, a sus propios usuarios.
Finalmente, el factor económico juega un papel determinante. El Samsung Galaxy Watch Ultra2 entra al mercado con un precio oficial de 749 euros, posicionándose como la opción más asequible de los dos, especialmente considerando que existen ofertas disponibles debido a su reciente lanzamiento. El Apple Watch Ultra 3, que cuenta con más tiempo en el mercado, mantiene un precio base desde los 829 euros, pudiendo variar al alza según la tienda. Ambos modelos ofrecen 64 GB de almacenamiento interno, consolidándose como las opciones más robustas y costosas de sus respectivas marcas.


