Durante el evento Galaxy Unpacked 2026, Samsung ha presentado una nueva dirección para el mercado de los teléfonos plegables. La compañía ha decidido dejar en segundo plano la tradicional carrera por las especificaciones técnicas para replantear la concepción de esta categoría. Con el lanzamiento de la familia Galaxy Z, compuesta por el Fold8 Ultra, el Fold8 y el Flip8, Samsung abandona la lógica de un único modelo dominante para ofrecer tres propuestas diseñadas específicamente para necesidades distintas.
Esta nueva estrategia rompe con el esquema imperante en el mercado premium, donde habitualmente un solo modelo concentraba todos los avances mientras que las versiones restantes reducían sus prestaciones. En su lugar, Samsung ha distribuido las fortalezas entre tres dispositivos concebidos según la forma en que el usuario interactúa con el equipo. De este modo, el eje de la gama se desplaza de la competencia por el hardware hacia tres pilares fundamentales: la productividad, el entretenimiento y la portabilidad.
A diferencia de las primeras generaciones de plegables, cuyo objetivo era demostrar la viabilidad de la tecnología, esta nueva serie apuesta por la especialización. Las diferencias entre los modelos se manifiestan en el diseño, la ergonomía, las capacidades de las cámaras, el tamaño de las pantallas y la implementación de las funciones de Galaxy AI.
El Galaxy Z Fold8 Ultra se posiciona en el extremo productivo de la gama. Equipado con una pantalla interior de 8 pulgadas, el dispositivo se transforma en una superficie de trabajo amplia, optimizada para la multitarea, la edición y la creación de contenido. El objetivo de este modelo es crear un entorno capaz de sustituir diversas tareas que anteriormente requerían el uso de una computadora portátil o una tableta. La ventaja operativa se hace evidente al ejecutar múltiples aplicaciones simultáneamente, facilitando la distribución de ventanas y potenciando las funciones de Galaxy AI para resumir información, traducir contenidos, editar imágenes y brindar asistencia contextual.
En términos de hardware, el Fold8 Ultra es uno de los más estilizados de su historia, con un peso de 215 gramos y un grosor de 4,1 milímetros al estar desplegado. Incluye una batería de 5.000 mAh con carga rápida de 45 W y un sistema de refrigeración ampliado. Su apartado fotográfico tiene un perfil profesional, con una cámara principal de 200 MP y un ultra gran angular de 50 MP, complementados con capacidades de Nightography, video 8K, APV y Cine LUT. Este modelo tiene un precio inicial de 2.200 dólares.
Por su parte, el Galaxy Z Fold8 está orientado a quienes priorizan el entretenimiento, la lectura y la navegación. A diferencia del Ultra, este equipo no busca reemplazar una computadora, sino ofrecer una experiencia multimedia equilibrada. Su pantalla interna adopta una relación 4:3, un formato más cuadrado que favorece la visualización de redes sociales y el consumo de contenido. Con un peso de 201 gramos, se convierte en el Galaxy Z Fold más liviano de Samsung, reduciendo la fatiga durante el uso prolongado. Cuenta con cámaras de 50 MP (principal y ultra gran angular), una batería de 4.800 mAh, una bisagra refinada y un panel con mayor brillo. Su precio parte de los 1.900 dólares.
El Galaxy Z Flip8 sigue una ruta diferente, centrándose en la portabilidad. Su evolución más destacada es la FlexWindow exterior de 4,1 pulgadas, que ahora funciona como una interfaz independiente. Samsung ha profundizado la integración de Galaxy AI en esta pantalla mediante funciones como Now Brief, que adapta la información al contexto diario, y Now Nudge, que convierte situaciones concretas en acciones útiles.
El hardware del Flip8 incluye una pantalla interna de 6,9 pulgadas a 120 Hz, procesador Exynos 2600, 12 GB de RAM y hasta 512 GB de almacenamiento. Su batería es de 4.300 mAh con carga de 45 W, y su sistema fotográfico combina sensores de 50 MP y 12 MP. Además, se integra con Gemini Intelligence para órdenes en lenguaje natural y una mejor coordinación con el ecosistema Galaxy. El dispositivo tiene un precio desde 1.200 dólares.
Finalmente, Samsung extendió esta estrategia de especialización a sus relojes inteligentes. Presentó el Galaxy Watch Ultra2, diseñado para la aventura y el deporte con una construcción resistente y mayor autonomía, y el Galaxy Watch9, enfocado en el bienestar diario y el seguimiento de salud mediante una nueva plataforma de inteligencia artificial. Ambos dispositivos refuerzan la integración del ecosistema Galaxy y la asistencia personalizada desde la muñeca.

