Un reciente informe de ciberseguridad ha revelado una preocupante tendencia en el ecosistema digital uruguayo: el uso masivo de inteligencia artificial para la creación de anuncios fraudulentos. Según los datos proporcionados por Revelum, una plataforma especializada en la detección y contención de campañas de fraude basadas en deepfakes y suplantación de identidad, se detectaron casi 4.000 anuncios fraudulentos dirigidos a Uruguay entre los meses de enero y julio de 2026.
Estas campañas utilizan la clonación de voz e imagen de figuras públicas locales para generar confianza en los usuarios y promover diversas estafas, principalmente centradas en inversiones financieras. El informe detalla que Guillermo Tolosa encabeza la lista de personalidades afectadas, apareciendo en 441 anuncios detectados, con una actividad que se extendió desde el 5 de enero hasta el 21 de julio. Muy cerca se encuentra Sergio Fogel, con 440 anuncios registrados entre el 12 de marzo y el 25 de junio. Por su parte, Carlos Lecueder sumó 374 avisos, aunque estos estuvieron concentrados en un periodo muy breve, del 14 al 22 de julio.
La lista de figuras públicas cuya imagen fue vulnerada es extensa y abarca diversos ámbitos. Entre los nombres afectados se encuentran el presidente Luis Lacalle Pou con 179 anuncios, Juan Sartori con 142, Álvaro Villar con 114, Roberto Canessa con 92, Luis Suárez con 77, Enrique Baliño con 73 y Gabriel Odone con 70.
En cuanto a la naturaleza de los fraudes, el informe es claro: la gran mayoría de estas piezas publicitarias buscan engañar a las personas para que inviertan su dinero. El 62% de los anuncios corresponde a estafas de inversión financiera. El resto de las campañas se divide entre la promoción de productos falsos o denominados "milagrosos", que representan el 19%, y casinos o apuestas online falsas, que constituyen el 2% de los casos detectados.
Un hallazgo particularmente revelador del análisis de Revelum es la detección de 229 anuncios adicionales que utilizaban el mismo material audiovisual de Juan Sartori, pero atribuidos a una identidad ficticia llamada "Leandro Celeste". Debido a que este nombre no corresponde a ninguna persona real identificable, Revelum lo excluyó de la tabla principal de figuras públicas, señalando que este es un método utilizado por los operadores para reutilizar el mismo deepfake bajo distintas identidades y así evadir los sistemas de detección de las redes sociales.
El modus operandi de estos estafadores sigue un patrón riguroso. Tras analizar las transcripciones de los videos, se encontró que el guion es casi idéntico para todas las figuras públicas, variando únicamente el nombre del portavoz y las cifras expresadas en pesos uruguayos. Los videos están diseñados para parecer segmentos periodísticos reales, incluyendo menciones a supuestas filas de personas interesadas en Montevideo, Punta del Este y Paysandú, buscando otorgar un sentido de urgencia y veracidad local.
El esquema financiero es atractivo pero engañoso. Se solicita a los usuarios un depósito mínimo que oscila entre los 7.000 y 11.000 pesos uruguayos, o alternativamente US$ 250, con el fin de "activar" la plataforma. A cambio, los estafadores prometen retornos diarios que van desde los 12.500 hasta más de 100.000 pesos, asegurando que la operación es "sin riesgo" y que no se requiere "experiencia" previa. Para dar una falsa apariencia de legalidad, los anuncios citan documentos supuestamente certificados por el Banco Central, la Comisión de Valores Mobiliarios o el Ministerio de Hacienda, aunque ninguna de estas instituciones participa en tales esquemas.
El proceso de captación finaliza con un formulario donde la víctima deja su nombre y teléfono. Posteriormente, un supuesto "asesor" se pone en contacto telefónico para confirmar el registro y coordinar el depósito del dinero.
José Javier Cordero, cofundador de Revelum, advirtió sobre la gravedad de la situación, señalando que los estafadores utilizan la imagen de figuras públicas para promover diversos fraudes y que, actualmente, no hay quien los detenga. Según Cordero, el crecimiento de estas campañas refleja el acceso a nuevas tecnologías de bajo costo y el éxito financiero que están obteniendo los criminales, lo que los impulsa a lanzar cada vez más campañas.
Las estadísticas respaldan esta tendencia creciente. El número de anuncios detectados pasó de 33 en enero a 1.244 en junio, con una ligera baja en abril. Para el 22 de julio, ya se habían acumulado 1.072 anuncios, lo que sugiere una aceleración en la frecuencia de estos ataques.
Finalmente, Revelum aclaró que los datos presentados provienen de un algoritmo de detección ligero diseñado para un sondeo inicial y no para una cobertura exhaustiva. Por lo tanto, las cifras representan una muestra representativa y no el conteo total. La identificación del país se realizó mediante la detección de palabras clave como "Uruguay", "uruguayo" o "uruguaya" en los textos, transcripciones o tarjetas publicitarias, dado que las plataformas no proporcionan un campo explícito de país en sus datos.


