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El Parque El Soldado renace como museo al aire libre y espacio comunitario en Comayagüela

En el vértice más transitado de Comayagüela, donde el ruido de los buses se mezcla con el pulso cotidiano de la ciudad, el Parque El Soldado intenta recuperar un brillo que alguna vez fue suyo. No es un parque cualquiera: es un museo de artillería al aire libre, un espacio que guarda silenciosamente parte de la historia militar de Honduras y que hoy busca reconectar con las familias que lo hicieron suyo en la segunda mitad del siglo pasado. La entrada Parque El Soldado: la memoria que vuelve a abrir sus puertas se publicó primero en Proceso Digital .

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El Parque El Soldado renace como museo al aire libre y espacio comunitario en Comayagüela
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El Parque El Soldado en Comayagüela renace como un espacio comunitario y museo de artillería al aire libre. Tras años de abandono e inseguridad, el recinto ha sido recuperado para ofrecer a las familias un lugar seguro donde conviven la historia militar de Honduras y el esparcimiento moderno. Ubicado junto al emblemático Obelisco del Centenario, el parque exhibe piezas históricas de defensa nacional y ahora integra juegos infantiles, áreas de lectura y vigilancia permanente. Abierto de 6:00 a.m. a 6:00 p.m., el lugar vuelve a ser el punto de encuentro ideal para estudiantes y ciudadanos que buscan redescubrir la memoria histórica de la ciudad.

En el corazón de Comayagüela, donde el flujo constante de los buses y el ruido urbano definen el ritmo cotidiano, el Parque El Soldado ha iniciado un proceso de recuperación para recobrar el brillo que tuvo en décadas pasadas. Este espacio no es simplemente un área recreativa, sino que funciona como un museo de artillería al aire libre, custodiando piezas fundamentales de la historia militar de Honduras y buscando restablecer el vínculo con las familias que lo frecuentaban en la segunda mitad del siglo XX.

La historia del parque se remonta al 3 de octubre de 1969, fecha en que se celebra el Día del Soldado Hondureño. Su inauguración tuvo lugar frente al cuartel del Estado Mayor Conjunto, concebido originalmente como un homenaje a los ciudadanos que participaron en la denominada “Guerra de las 100 horas” contra El Salvador. Desde aquel entonces, el recinto se convirtió en un repositorio de armamento que sobrevivió a diversos conflictos y al paso del tiempo.

Dentro de su catálogo de piezas bélicas, los visitantes pueden observar un Pack Howitzer estadounidense de 75 mm, cuyo diseño data de 1920 y fue adquirido por el Estado hondureño en 1971. Asimismo, el parque alberga un cañón automático británico Hispano Suiza MK 5 de 20 mm, pieza utilizada durante la Segunda Guerra Mundial, y un fusil sin retroceso de 75 mm, el cual fue empleado por el Primer Batallón de Infantería durante el conflicto de 1969.

Complementando esta exhibición, se encuentra un obús de campaña de origen español, con una capacidad de alcance superior a los 10 kilómetros, que brindó apoyo en diversas operaciones fronterizas durante el periodo de postguerra. Estas herramientas de defensa nacional, que hoy permanecen inmóviles, se han transformado en objetos de memoria y testigos mudos de un país que ha transitado por etapas de tensión, conflictos y procesos de reconstrucción.

El entorno del parque está enriquecido por otros símbolos de identidad. Frente a sus instalaciones se erige el Obelisco del Centenario, inaugurado el 15 de septiembre de 1921 para conmemorar los cien años de la independencia centroamericana. Este monumento, ubicado en lo que antiguamente era el Paseo Guacerique, representa a las cinco repúblicas de la región. Además, el parque integra un busto de José de San Martín, uno de los Libertadores de América, reflejando el deseo de Honduras de rendir tributo a una figura clave de la independencia continental. La unión del Obelisco y el Parque El Soldado conforma un distrito de memoria donde se entrelazan la identidad centroamericana, la historia militar y la vida urbana.

Para quienes vivieron en la capital durante los años 80, el parque es recordado como un punto de encuentro familiar vibrante. La nostalgia de esa época evoca imágenes de niños jugando entre los cañones, la presencia de vendedores de golosinas y parejas conversando bajo la sombra de los árboles. Sin embargo, este tejido social se vio interrumpido cuando la inseguridad en la zona y la falta de mantenimiento obligaron al cierre del recinto durante varios años, afectando también al vecino Obelisco del Centenario.

Recientemente, tras un proceso de limpieza, reparación y recuperación histórica, el Parque El Soldado volvió a abrir sus puertas al público. Actualmente, el espacio opera en un horario de 6:00 a.m. a 6:00 p.m. y cuenta con vigilancia permanente. La transformación incluye la renovación de las áreas verdes, la instalación de juegos infantiles, un pequeño escenario destinado a actividades culturales y una estantería de libros que fomenta la lectura al aire libre.

La reapertura ha logrado devolverle al parque su vocación comunitaria. Diariamente, alrededor de las 3:00 de la tarde, el lugar se llena de la energía de los estudiantes de Comayagüela que salen de sus centros educativos. Durante los fines de semana, el espacio es aprovechado por familias que buscan descansar, caminar y observar las piezas de artillería que, aunque silenciosas, continúan narrando la historia del país.

De esta manera, el Parque El Soldado ha logrado transitar de ser un espacio militarizado a convertirse en un parque comunitario. Hoy, el recinto no solo exhibe armas en desuso, sino que presenta historias vivas, permitiendo que las nuevas generaciones redescubran un museo al aire libre que pertenece a toda la ciudadanía.

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