La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) ha confirmado la designación del colegiado colombiano Wilmar Roldán como el encargado de impartir justicia en el partido de vuelta entre Boca Juniors y O’Higgins, correspondiente a los playoffs de la Copa Sudamericana. La noticia ha generado un clima de tensión y preocupación en el entorno del club xeneize, debido al historial complejo y polémico que el árbitro mantiene con la institución argentina.
Wilmar Roldán es reconocido como uno de los jueces con mayor trayectoria y experiencia en el ámbito continental. Sin embargo, para el mundo Boca, su nombre está asociado a decisiones controvertidas. De hecho, el colombiano es el árbitro no perteneciente a la liga local que más veces ha dirigido encuentros de Boca Juniors en torneos organizados por la CONMEBOL, un dato que ha reavivado el malestar entre los hinchas apenas se hizo oficial su nombramiento para este encuentro clave en Chile.
El recuerdo más reciente y doloroso para la hinchada se remonta a la Copa Sudamericana 2024. En aquel torneo, Roldán dirigió el enfrentamiento contra Cruzeiro, donde tomó una decisión que indignó a la dirigencia y al plantel: la expulsión de Luis Advíncula a los pocos segundos de haber comenzado el encuentro. La tarjeta roja llegó antes de que el reloj marcara el primer minuto de juego, una acción que fue duramente cuestionada por su inmediatez. El club Boca Juniors manifestó su enojo, señalando que jugadas similares ocurrieron durante el partido y no recibieron la misma sanción, lo que elevó la percepción de injusticia.
La trayectoria de Roldán en partidos definitivos de Boca también incluye dos finales de Copa Libertadores. En el año 2023, fue el encargado de dirigir la final ante Fluminense en el Estadio Maracaná. En aquel encuentro, el árbitro expulsó a Frank Fabra durante el tiempo suplementario. Esta decisión fue determinante, ya que el partido se encaminaba hacia la definición por penales, pero terminó con una victoria para el equipo brasileño por 2 a 1, gracias a un gol de John Kennedy en el alargue. La expulsión de Fabra fue vista como el factor que terminó por inclinar la balanza a favor del rival, sumándose a otras tensiones previas que el jugador ya había tenido con el colegiado seis meses antes en la Sudamericana.
Aún más atrás en el tiempo, en el año 2012, Roldán fue el juez en la final frente a Corinthians. Aquella serie terminó con la derrota de Boca en el Pacaembú, dejando un sabor amargo no solo por el resultado, sino por el desarrollo de los dos encuentros. Los jugadores xeneizes reclamaron en su momento diversas jugadas dentro del área que el árbitro colombiano decidió dejar pasar, alimentando la narrativa de una relación conflictiva entre el juez y el equipo.
A estos episodios se suman otras eliminaciones continentales que quedaron bajo la lupa del público de la Ribera. Las series contra Santos e Independiente del Valle son ejemplos donde diversas decisiones arbitrales de Roldán generaron fuertes quejas y cuestionamientos entre los seguidores del club.
A pesar de la preocupación que genera la designación arbitral, Boca Juniors se prepara para aterrizar en Chile con una ventaja mínima que debe proteger. En el partido de ida, disputado en la Bombonera, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena logró imponerse por 1 a 0. El gol fue obra de Miguel Merentiel, quien definió tras una asistencia quirúrgica de Leandro Paredes. Esta sociedad entre el delantero y el mediocampista campeón del mundo dejó sensaciones muy positivas en el cuerpo técnico y en la hinchada.
Sin embargo, el encuentro de ida no estuvo exento de dudas. Aunque el impacto de Paredes fue inmediato, el equipo mostró algunas desatenciones defensivas que preocuparon al cuerpo técnico. Rodolfo Arruabarrena ha centrado los entrenamientos previos al viaje en corregir estas fallas para evitar que el rival pueda aprovechar los espacios en el partido de vuelta.
La misión ahora es sostener la diferencia mínima en condición de visitante para sellar la clasificación a la siguiente fase. No obstante, la presencia de Wilmar Roldán añade un componente de presión extra a una serie que ya es definitoria. El Xeneize buscará repetir la solidez mostrada en la ida y avanzar en la competición, esperando que, en esta ocasión, la historia no se escriba nuevamente a través de polémicas arbitrales.


