Las autoridades sanitarias del estado Táchira han informado que, hasta la fecha, no se han registrado casos sospechosos ni confirmados de hantavirus en la entidad. A pesar de esta situación favorable, la red de vigilancia sanitaria regional se mantiene en un estado de alerta permanente para garantizar una respuesta oportuna ante cualquier eventualidad que pueda comprometer la salud pública de la población.
El epidemiólogo regional, Reggie Barrera, ha sido enfático al explicar que la estrategia actual se centra en la prevención y la detección temprana. Según Barrera, el sistema de salud está atento a cualquier paciente que ingrese a los centros asistenciales presentando un síndrome febril hemorrágico. Este cuadro clínico es fundamental para el equipo médico, ya que constituye la base para iniciar un proceso de descarte de diversas patologías que comparten síntomas similares.
En este sentido, el especialista detalló que, ante la presencia de fiebre hemorrágica, los protocolos sanitarios exigen descartar enfermedades prevalentes en la zona como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla, además de evaluar la posibilidad de que se trate de hantavirus. El objetivo es asegurar que ningún caso pase inadvertido y que el diagnóstico sea preciso y rápido.
Barrera subrayó la importancia de prever la aparición de esta enfermedad, así como de la fiebre hemorrágica venezolana, basándose en los antecedentes epidemiológicos presentes en otras entidades del país. Específicamente, mencionó que estados como Barinas y Portuguesa han registrado casos previamente, lo que justifica que en Táchira se mantenga una vigilancia activa y rigurosa. El epidemiólogo reiteró que cualquier cuadro clínico compatible con estas patologías debe ser evaluado y descartado de manera oportuna para evitar complicaciones.
Para brindar mayor claridad a la ciudadanía, las autoridades han recordado la naturaleza de esta enfermedad. El hantavirus es una patología transmitida principalmente a través del contacto con roedores, específicamente mediante la orina, las heces o la saliva de estos animales. El mecanismo de contagio ocurre cuando las personas inhalan aerosoles o partículas contaminadas que se dispersan en el aire, lo que convierte a los espacios cerrados o con poca ventilación donde existen roedores en zonas de riesgo.
Ante este panorama, las acciones preventivas se han intensificado a través de la División de Salud Ambiental de Corposalud en Táchira. Jorge Jaimes, jefe de dicha división, informó sobre la implementación de un programa especializado para el control de roedores. Este plan de saneamiento se está ejecutando prioritariamente en espacios públicos y áreas donde el riesgo de contagio es mayor debido a la naturaleza de la actividad o la infraestructura.
Entre los lugares donde se desarrollan actualmente estas jornadas de control se encuentran los mercados municipales, los cuarteles y diversos centros de salud, además de otros espacios estratégicos identificados por las autoridades ambientales. El objetivo principal de estas intervenciones es eliminar los focos de proliferación de los roedores, que actúan como el principal reservorio del virus.
Asimismo, Jorge Jaimes hizo un llamado directo a la ciudadanía para que colabore activamente con las medidas preventivas desde el hogar y la comunidad. El funcionario exhortó a la población a mantener una correcta disposición de los desechos sólidos, advirtiendo que la acumulación de basura es un factor determinante que favorece la proliferación de roedores y, por ende, incrementa el riesgo de transmisión de la enfermedad.
De manera complementaria, se instó a los ciudadanos a acudir de manera inmediata a los servicios de salud en caso de presentar síntomas compatibles con el síndrome febril hemorrágico, subrayando que la atención temprana es clave para el manejo efectivo de cualquier patología.
Finalmente, Rafael Medina, autoridad única de salud en la región andina, intervino para dar tranquilidad a los habitantes del estado. Medina reiteró que no existen casos sospechosos ni confirmados de hantavirus en Táchira y aseguró que la red de vigilancia epidemiológica opera de manera permanente y eficiente.
El funcionario destacó que el sistema de vigilancia no solo se limita a la observación de casos, sino que contempla acciones preventivas concretas, como el control de los roedores. Con estas medidas, la autoridad sanitaria busca garantizar que la población permanezca informada y segura, manteniendo el control sobre los factores de riesgo ambiental en toda la entidad.


