España ha vivido una jornada sumamente compleja en la lucha contra los incendios forestales, marcada por el impacto destructivo de un nuevo fuego en Almorox, Toledo, y la persistencia de focos masivos en otras regiones del país. En un escenario meteorológico extremo que coincide con el final previsto de la actual ola de calor, las brigadas de extinción se encuentran desplegadas en múltiples frentes, enfrentando situaciones de diversa gravedad que han obligado a evacuaciones masivas y han provocado pérdidas materiales significativas.
Uno de los puntos más críticos se ha centrado en el municipio toledano de Almorox, donde el incendio declarado este jueves ha dejado un saldo devastador. Hasta el momento, se ha confirmado que el fuego ha quemado total o parcialmente al menos 26 viviendas, la gran mayoría de ellas situadas en territorio de la Comunidad de Madrid. Según los datos facilitados por la Guardia Civil, el impacto ha sido especialmente severo en Villa del Prado (Madrid), localidad donde las llamas calcinaron al menos 20 viviendas, afectaron a 225 parcelas y destruyeron 20 vehículos.
En la provincia de Toledo, el incendio ha afectado a seis viviendas y ha provocado la quema de varios vehículos, manteniendo aún a 26 personas desalojadas de sus hogares. En total, el incendio de Almorox ha arrasado unas 890 hectáreas, de las cuales aproximadamente 600 corresponden a terreno madrileño. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, informó que, aunque los trabajos nocturnos han evitado que el perímetro se amplíe, el incendio permanece en situación operativa 2. La principal preocupación de las autoridades se centra actualmente en la urbanización El Encinar del Alberche, donde se mantienen estrictas restricciones de acceso y la evacuación de sus residentes. Ante esta situación, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha comprometido el apoyo del Gobierno regional a los afectados una vez se complete la evaluación de los daños en parcelas y viviendas.
Paralelamente, las autoridades continúan monitorizando el incendio de La Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara, el cual se ha consolidado como el segundo más extenso desde que se tienen registros, con un total de 32.000 hectáreas arrasadas hasta la fecha. Aunque el perímetro se está controlando progresivamente, todavía persiste un frente abierto en la zona noroeste. Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, ha comunicado que los vecinos de los municipios de Palancares, Almiruete, La Mierla y Muriel ya han podido regresar a sus casas. De los 34 ciudadanos que permanecen dentro del perímetro de 120 kilómetros, nueve han sido realojados. La buena noticia es que el fuego prácticamente no avanzó durante la noche, respetando la barrera de seguridad y manteniendo a la provincia de Soria libre de llamas.
En Castilla y León, la situación sigue siendo tensa con seis incendios activos. Dos de ellos, localizados en Burgohondo (Ávila) y Castropodame (León), mantienen el índice de gravedad potencial 2, el nivel máximo. Otros cuatro focos se encuentran en nivel 1: Retortillo (Soria), Brieva (Segovia), Rabano de Aliste (Zamora) y Murias de Ponjos (León). El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, destacó que, más allá de las labores de extinción, se han implementado medidas de apoyo ganadero, como el suministro de agua y forraje en Brieva. Asimismo, se analizará si la magnitud de los daños justifica la aplicación de medidas de compensación similares a las del verano anterior.
En el sur, concretamente en Huelva, el Plan Infoca mantiene a 130 efectivos trabajando en el incendio de El Cerro del Andévalo, que ya ha recorrido 1.200 hectáreas. Aunque se ha consolidado la línea de control y no se requieren medios aéreos en este momento, 11 aeronaves permanecen en preaviso. Sigue vigente la Situación Operativa 1 y 384 vecinos de Villanueva de las Cruces permanecen desalojados, a la espera de recibir autorización para regresar.
Finalmente, en Aragón, la situación muestra signos de mejoría. El incendio de Ejulve (Teruel) ha sido estabilizado, mientras que el fuego en Plan, en el Pirineo oscense, aunque sigue activo, no presenta avances y muestra una evolución favorable gracias a la consolidación de las líneas de control en su perímetro.


