El MetLife Stadium de New Jersey fue el escenario de una despedida cargada de emociones donde Lionel Messi, el capitán y referente de la Selección Argentina, no pudo contener las lágrimas. El astro argentino lloró al sentir el peso de la medalla de plata sobre su pecho, una recompensa que contrastó con el desempeño deslumbrante que mostró durante el torneo, desafiando los 39 años que indica su pasaporte. Mientras caminaba hacia el vestuario, rodeado de sus compañeros y bajo la lluvia de papelitos rojos y amarillos y el estallido de fuegos artificiales, Messi vio cómo España alzaba el trofeo que estuvo a un solo partido de quedar nuevamente en sus manos.
La tristeza se trasladó a las entrañas del estadio. En el vestuario, el clima era de profunda decepción. El entrenador Lionel Scaloni, ya en territorio argentino, relató que la tristeza era grande y que, tras hablar con algunos jugadores, sentía que había poco que decir. En ese contexto, fue Messi quien tomó la palabra. Lejos de realizar análisis tácticos o emitir reproches por el resultado, el discurso del capitán se centró en dos conceptos fundamentales: el orgullo y el agradecimiento. El delantero destacó el esfuerzo realizado por el grupo durante más de 50 días lejos de sus familias, enfrentando un desgaste físico notable y, en diversos casos, lesiones persistentes.
El camino hacia la final había sido complejo, requiriendo tres tiempos extra y guiones épicos para llegar a la prórroga del último partido. Tras el encuentro, Messi, al igual que Rodrigo de Paul, se trasladó a Miami antes de aterrizar este martes en Rosario para visitar a sus padres, Jorge y Celia, y a sus hermanos. Un detalle significativo es que sus palabras en el vestuario no incluyeron un mensaje de despedida, lo que deja abierta la posibilidad de que su historia con la Selección Argentina tenga nuevos capítulos.
Uno de los puntos más comentados en las últimas horas fue la arenga de Messi en el túnel antes de saltar al campo, la cual se volvió viral y generó diversas especulaciones. En el video, se escucha al capitán decir: “Tranquilidad, pensemos en jugar nomás, eh. Olvidémonos de todo. Solo juguemos”. Mientras algunos interpretaron esto como una respuesta a las tensiones y declaraciones previas de los jugadores españoles para condicionar el arbitraje del juez Slavko Vincic, fuentes cercanas a Messi confirmaron que el mensaje se refería estrictamente al entorno, las presiones y las tensiones externas. El objetivo del capitán era que el equipo mantuviera el foco exclusivamente en el juego.
El ingreso al campo también reveló la intensidad del grupo. Según videos difundidos por ESPN, el arquero Dibu Martínez mantuvo una comunicación constante con Cristian Romero y Lisandro Martínez, mientras este último aseguraba que iba a “borrar” a Lamine Yamal. Messi también intervino con indicaciones tácticas para el Cuti Romero. Durante el entretiempo, con el marcador 0-0, la vehemencia del Dibu Martínez fue protagonista al exclamar que “para atrás juegan los cagones” y urgir al equipo a buscar a Leo Messi desde atrás para ganar el partido, mientras el capitán pedía personalidad al grupo.
A pesar del carácter, la realidad física pesó en el resultado. Scaloni admitió, al regresar a su pueblo, Pujato, que el equipo llegó “justo” al final. La lista de complicaciones médicas fue extensa: Nahuel Molina y Gonzalo Montiel llegaron desgarrados; Dibu Martínez jugó con un dedo fracturado; Messi sufrió una sobrecarga muscular y Cuti Romero se recuperaba de un esguince de grado dos en la rodilla. A esto se sumó un esguince de tobillo de Julián Álvarez. En la misma final, Lisandro Martínez y Cuti Romero debieron abandonar el campo lesionados, mientras que Nicolás Tagliafico terminó el partido con evidentes dificultades para mantenerse en pie.
Frente a una España con el "tiki-taka" aceitado y mejores condiciones físicas, Argentina solo pudo resistir. El entrenador reconoció que, dada la situación previa a la entrega de la lista, tal vez debió realizar más cambios, aunque confió en la base que lo llevó a la gloria. El camino recorrido, según un posteo de Lisandro Martínez en Instagram, no se define por el resultado, destacando que el equipo superó adversidades sin buscar excusas. Esta etapa podría tener un nuevo encuentro si se concreta la Finalissima en noviembre en Qatar, donde se pondrá a prueba nuevamente la capacidad de resistencia de La Scaloneta.

