La Dirección General de Escuelas (DGE) ha comunicado una medida urgente respecto al calendario escolar en zonas específicas de la provincia, debido a las condiciones climáticas adversas que afectan la región. Ante la confirmación de registros meteorológicos que indican la presencia de intensas nevadas y lluvias, se ha determinado que la presencialidad en las aulas no es viable en ciertas localidades, priorizando la seguridad de los estudiantes, el personal docente y las familias.
De acuerdo con la información oficial, este martes 21 de julio continuarán suspendidas las clases presenciales durante el turno tarde. Esta medida alcanza a todas las instituciones educativas, abarcando todos los niveles y modalidades del sistema escolar en las localidades de Malargüe y en Uspallata, perteneciente al departamento de Las Heras. La decisión responde directamente a la intransitabilidad de los caminos de acceso, los cuales se encuentran comprometidos por la acumulación de nieve y el impacto de las precipitaciones.
La determinación de la autoridad escolar no fue tomada de manera aislada, sino que se fundamenta en las recomendaciones técnicas emitidas por Defensa Civil. Este organismo ha alertado sobre los riesgos asociados al desplazamiento en zonas de alta montaña bajo las condiciones actuales, donde la visibilidad y la adherencia de las rutas se ven seriamente afectadas, dificultando el traslado seguro hacia los centros educativos.
Para garantizar que el proceso de aprendizaje no se detenga a pesar de los obstáculos geográficos y climáticos, la actividad escolar deberá desarrollarse de manera virtual. La DGE ha indicado que se utilizará la plataforma educativa Escuela Digital Mendoza, herramienta diseñada precisamente para dar continuidad pedagógica en situaciones de contingencia. De esta manera, los alumnos de Malargüe y Uspallata podrán mantener el vínculo con sus docentes y cumplir con sus obligaciones académicas desde sus hogares, evitando la exposición a los peligros del clima exterior.
Es importante destacar que esta suspensión es focalizada. Mientras que en las zonas de alta montaña y las localidades mencionadas se han tomado estas previsiones, en el resto de la provincia el servicio educativo se brinda con total normalidad. Los estudiantes y docentes de otras regiones no se ven afectados por esta medida y deben asistir a sus instituciones en los horarios habituales.
Paralelamente a la situación escolar, se ha informado sobre la ejecución de un operativo de rescate en zona de Alta Montaña. Esta acción es consecuencia directa de las condiciones meteorológicas extremas y la presencia de nieve, lo que ha generado situaciones de riesgo que requieren la intervención de equipos especializados para garantizar la integridad de las personas atrapadas o afectadas por el temporal.
En cuanto al pronóstico meteorológico, el panorama para las próximas semanas sigue siendo complejo. Se espera que las condiciones climáticas adversas, caracterizadas por nevadas persistentes y la presencia de viento blanco, continúen afectando la zona de Alta Montaña hasta el próximo 2 de agosto. El viento blanco, fenómeno que reduce la visibilidad a niveles críticos, representa uno de los mayores desafíos para los operativos de rescate y para la habilitación de las rutas de acceso.
En resumen, la suspensión de clases presenciales en el turno tarde de este martes 21 de julio en Malargüe y Uspallata es una respuesta preventiva y necesaria ante un escenario de riesgo ambiental. La articulación entre la DGE y Defensa Civil busca mitigar cualquier incidente relacionado con el transporte escolar en caminos intransitables, delegando la enseñanza a la virtualidad a través de Escuela Digital Mendoza mientras se monitorea la evolución del tiempo, que se prevé inestable durante gran parte del mes de julio y principios de agosto.


