En un giro inesperado que pone fin a una creciente controversia local, el Concejo Municipal de Coronado ha decidido dar marcha atrás a la resolución que ordenaba el desalojo de la Asociación Deportiva Uruguay de las instalaciones del Estadio Labrador. La decisión, que había generado una fuerte reacción entre los aficionados y la comunidad deportiva del cantón, fue revertida oficialmente durante la sesión celebrada este lunes.
La polémica había iniciado una semana atrás, cuando el cuerpo de regidores aprobó un acuerdo en el cual se solicitaba formalmente que la Asociación Deportiva Club Sport Uruguay abandonara el recinto deportivo en un plazo máximo de 30 días naturales. El argumento legal esgrimido en aquel momento se basaba en la situación contractual de la entidad deportiva respecto al espacio que ocupa.
Según se detalló en el acta del acuerdo ahora derogado, la Municipalidad indicaba que el convenio que regía la permanencia del club había vencido el pasado 11 de septiembre de 1997. Bajo esa premisa, el Concejo Municipal sostenía que la Asociación Deportiva no contaba con un título habilitante vigente que justificara su posesión y permanencia en las instalaciones ubicadas dentro del Estadio Municipal, razón por la cual se les instaba a realizar la entrega formal de los espacios a la Administración Municipal en el plazo establecido.
Sin embargo, la resolución no fue bien recibida por el sector deportivo ni por la ciudadanía en general. Durante la sesión de este lunes, la atmósfera fue marcada por la presencia de decenas de personas que acudieron al recinto municipal para manifestar su rotundo desacuerdo con la medida de desalojo. Los asistentes insistieron en la relevancia social y cultural de la Asociación Deportiva Uruguay, subrayando que el equipo actúa como un representante fundamental del cantón de Coronado y que su desplazamiento afectaría la identidad y el desarrollo del deporte local.
Ante la presión ciudadana y el análisis de la situación, los regidores optaron por derogar el acuerdo adoptado la semana anterior, dejando sin efecto la orden de desalojo y permitiendo que el club continúe operando en el Estadio Labrador. Con esta acción, el Concejo Municipal reconoce la importancia de mantener la estabilidad de la institución deportiva en su sede habitual.
Un actor clave en este proceso fue la alcaldesa Yamilet Quesada, quien no estuvo presente en la sesión donde se aprobó inicialmente el desalojo. La máxima autoridad ejecutiva del cantón manifestó su total satisfacción ante la determinación final del Concejo, ya que ella tenía la firme intención de ejercer su facultad de veto sobre el acuerdo original.
La alcaldesa Quesada señaló que no podía permitir que se llevara a cabo una acción de esa naturaleza contra el club. "Yo les traía un veto porque no se podía permitir eso y me siento muy contenta que antes de tener que dar lectura al veto optaran por derogar", afirmó la mandataria municipal. En sus declaraciones, Quesada destacó que el resultado final fue el adecuado y enfatizó el sentido de pertenencia de la institución, concluyendo que "se dieron cuenta que Uruguay de Coronado es de Coronado".
La resolución final garantiza que la Asociación Deportiva Uruguay podrá seguir manteniendo sus oficinas administrativas en el Estadio Labrador. Este recinto es vital para la operatividad del club, ya que no solo alberga la gestión administrativa, sino que es la sede donde el equipo disputa sus encuentros oficiales correspondientes a la Liga de Ascenso.
Con la derogación del acuerdo, se cierra un episodio de incertidumbre para el club y sus seguidores, asegurando que el Estadio Labrador continúe siendo el hogar del equipo representativo del cantón, evitando así el desplazamiento de sus oficinas y la alteración de su calendario deportivo en la Liga de Ascenso.


