La Secretaría de Salud de Tres Arroyos ha emitido un comunicado oficial confirmando la detección de un caso de hantavirus dentro del distrito. Ante esta situación, el organismo sanitario informó que se procedió a la activación inmediata de los protocolos sanitarios correspondientes para contener la situación y mitigar cualquier riesgo adicional para la población.
Las acciones coordinadas se están llevando a cabo en conjunto con el área de Zoonosis, trabajando de manera interdisciplinaria para abordar el caso. Asimismo, las autoridades confirmaron que ya se han realizado todas las notificaciones pertinentes a los organismos competentes, siguiendo los lineamientos establecidos para el manejo de enfermedades zoonóticas de este tipo. Hasta el momento, la Secretaría de Salud ha mantenido reserva sobre la identidad del paciente afectado, así como sobre su estado de salud actual, priorizando la privacidad de la persona.
Dada la confirmación del caso, el Municipio ha emitido un pedido urgente a la comunidad para reforzar las medidas de cuidado y prevención. Esta advertencia está dirigida especialmente a aquellas personas que residen, trabajan o circulan habitualmente por establecimientos rurales, así como en cualquier lugar donde exista la posibilidad de presencia de roedores silvestres, quienes constituyen el principal reservorio del virus.
Para comprender la importancia de estas medidas, es fundamental conocer la naturaleza de la enfermedad. El hantavirus es una afección viral cuya transmisión ocurre principalmente a través de la inhalación de partículas contaminadas. Estas partículas pueden provenir de la saliva, la orina o los excrementos de roedores infectados que, al secarse y mezclarse con el polvo, pueden quedar suspendidas en el aire y ser aspiradas por el ser humano. No obstante, la transmisión también puede producirse mediante el contacto directo de estas secreciones con las mucosas de los ojos, la nariz o la boca, o incluso a través de la mordedura de un ejemplar infectado.
En cuanto a la sintomatología, las autoridades sanitarias advierten que los primeros signos del hantavirus pueden resultar confusos, ya que se asemejan a un estado gripal común. Entre los síntomas iniciales se destacan la fiebre superior a los 38 grados, dolores musculares, escalofríos y dolor de cabeza. Asimismo, pueden presentarse cuadros de náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. Es crítico prestar atención a la evolución de estos síntomas, ya que, en determinados casos, el cuadro clínico puede avanzar con rapidez y derivar en complicaciones graves, provocando dificultades respiratorias severas.
Para prevenir el contagio, se han recomendado una serie de medidas estrictas de saneamiento ambiental. En el exterior de las viviendas, es fundamental mantener el pasto y las malezas cortados, evitando así que se creen refugios naturales para los roedores. También se insta a los ciudadanos a sellar cualquier orificio, grieta o rendija por donde los animales puedan ingresar a los hogares y a almacenar todos los alimentos y residuos en recipientes herméticamente cerrados.
En relación con los espacios cerrados, como galpones, depósitos o viviendas que hayan permanecido sin ventilación durante mucho tiempo, se aconseja ventilar el lugar durante al menos 30 minutos antes de ingresar o iniciar cualquier tarea de limpieza. Un punto clave en la prevención es la metodología de limpieza: las superficies deben humedecerse previamente con una solución compuesta por una parte de lavandina y nueve partes de agua. Las autoridades enfatizan la prohibición de barrer en seco, ya que esta acción levanta el polvo y las partículas contaminadas, facilitando la inhalación del virus.
Finalmente, se brindaron instrucciones específicas sobre cómo actuar en caso de encontrar un roedor muerto. Bajo ninguna circunstancia se debe tocar al animal directamente. El procedimiento correcto consiste en rociar el cuerpo del roedor con la solución de agua y lavandina, esperar un tiempo de acción de 30 minutos y, posteriormente, retirarlo utilizando guantes de protección.
Desde el área de Salud remarcaron la importancia de la detección temprana. Cualquier persona que presente fiebre, dolores musculares o malestar general, y que haya estado expuesta a un ambiente con posible presencia de roedores, debe acudir con urgencia al centro asistencial más cercano para recibir la atención médica adecuada.


