Un sistema frontal de intensas lluvias, fuertes vientos y nevadas ha puesto en alerta a diez regiones de Chile, extendiéndose desde el Norte Chico hasta la zona sur del país. La magnitud del evento meteorológico ha llevado al Gobierno, liderado por el Presidente José Antonio Kast, a decretar el Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe por calamidad pública en la Región de Coquimbo y en la provincia de Huasco, en la Región de Atacama, medida que tendrá una vigencia de 30 días.
El balance humano de la emergencia es crítico. Según el último reporte de la directora del Senapred, Alicia Cebrián, la cifra de fallecidos ha ascendido a 10 personas, mientras que cuatro permanecen desaparecidas, dos de ellas en la Región de Coquimbo y otras dos en Atacama. En términos de damnificados, se cuantifican 2.422 personas, con 1.168 albergados, concentrados principalmente en la Región Metropolitana. La situación de aislamiento es particularmente grave en el Norte Chico, donde se reportan 104.504 personas sin conexión terrestre, mayoritariamente en Atacama y Coquimbo.
El impacto en la infraestructura habitacional es severo. Se han registrado 76 viviendas destruidas entre La Araucanía y Atacama, 2.121 con daño mayor y 16.948 con daño menor, además de 888 inmuebles cuyos daños aún se encuentran en proceso de evaluación.
En la Región de Coquimbo, la crisis ha alcanzado niveles críticos. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, señaló que la zona ha experimentado un evento meteorológico sin precedentes, afirmando que "lo que llueve en un mes llovió en una hora". Esta situación provocó la declaración de una Alerta Sanitaria debido a la interrupción del suministro de agua potable, ya que el desborde de los ríos contaminó las fuentes de captación y aumentó la turbiedad, obligando a suspender la producción en las plantas potabilizadoras. Para mitigar esto, se han desplegado camiones aljibe en La Serena, Coquimbo y otras comunas.
La conectividad vial ha sufrido colapsos significativos. La Ruta 5 Norte presenta un corte total del tránsito en ambos sentidos entre La Serena y Vallenar, específicamente entre el kilómetro 499 y el 657, debido a un desprendimiento de masa de gran magnitud. Asimismo, se mantiene la prohibición de circulación en la Ruta 43 entre Ovalle y Coquimbo. En la zona central, el tránsito en la Cuesta La Dormida, que conecta Tiltil con Olmué, fue suspendido por un deslizamiento de tierra.
En cuanto a los servicios básicos, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles reportó que 143.453 clientes se quedaron sin suministro eléctrico a nivel nacional, siendo Valparaíso, Coquimbo y La Araucanía las regiones más afectadas. En la capital, Metro de Santiago implementó el "Programa de Lluvia", reduciendo la velocidad de los trenes y cerrando algunos accesos en las estaciones Baquedano, Cerro Blanco, Grecia y Los Héroes.
Las alertas locales han sido constantes. El Senapred activó alertas rojas por desbordes en la comuna de Salamanca debido al río Chalinga y solicitó evacuaciones en Ovalle por el desborde del canal Paloma. En la Región de Valparaíso, se emitieron alertas por la crecida del río Aconcagua, afectando a comunas como Limache, Quintero, Concón y Quillota. Esta situación derivó en la suspensión de clases en establecimientos municipales de El Quisco, Cartagena y Quillota para este martes 21 de julio.
Desde la perspectiva gubernamental, el Presidente José Antonio Kast defendió la gestión de su administración y la oportunidad de las medidas preventivas. En el despliegue en terreno, el Mandatario estuvo acompañado por la ministra de Salud, May Chomalí, y el ministro de Defensa, Fernando Barros. Por su parte, el mando de las operaciones en las zonas de catástrofe fue asignado al General de Brigada Claudio Paredes en la provincia de Huasco y al General de Brigada Eugenio Ribba en la Región de Coquimbo.
La emergencia también ha estado marcada por tensiones políticas. El biministro de Interior y Segpres, Claudio Alvarado, y el ministro de Defensa, Fernando Barros, rechazaron las críticas de la oposición respecto a un viaje oficial de Barros a Hawái, asegurando que las Fuerzas Armadas estaban preparadas y que la institucionalidad del Estado permitió que la gestión no se paralizara.
Hacia adelante, la directora de Senapred, Alicia Cebrián, prevé que las precipitaciones comiencen a disminuir el 22 de julio, aunque advirtió que para el 23 de julio se espera el ingreso de una nueva banda frontal entre las regiones del Maule y La Araucanía, con lluvias estimadas entre 20 y 30 milímetros.

