La firma japonesa Nissan ha implementado un cambio estratégico en su oferta de vehículos en Argentina con la presentación del nuevo Kait, un SUV diseñado específicamente para el segmento de entrada. Este lanzamiento no es un simple agregado al catálogo, sino que marca una reestructuración en su gama: el Kait llega para reemplazar al Kicks Play. Este último ha escalado a una categoría superior, posicionándose casi en el límite del segmento C o mediana, y ha asumido la denominación de Kicks "a secas".
Con esta nueva arquitectura de productos, Nissan busca captar a aquellos usuarios que necesitan un vehículo con buen despeje del suelo, una posición de manejo elevada y un precio competitivo, manteniendo el respaldo de la ingeniería japonesa. El modelo es producido en la planta de Resende, Brasil, y llega al mercado local en tres versiones distintas: Sense, Advance y Exclusive.
En términos de dimensiones, el Kait se consolida como un SUV compacto pero eficiente. Presenta un largo de 4.304 mm, un ancho de 1.760 mm y un alto de 1.611 mm. La distancia entre ejes es de 2.620 mm, lo que permite ofrecer un espacio interior adecuado y un baúl con capacidad de 432 litros, resultando atractivo para el uso diario y viajes cortos.
El apartado estético presenta evoluciones notables respecto al anterior Kicks Play. El cambio más evidente se encuentra en la zona frontal, donde se ha incorporado una fina tira cromada que une las ópticas de manera horizontal, delimitando el final del capot. La parrilla anterior ha sido sustituida por líneas horizontales que ahora se ubican en la parte inferior del frente, simplificando la imagen del vehículo. En la versión tope de gama, Exclusive, el equipamiento lumínico es completo, contando con ópticas full LED tanto en la parte delantera como en la trasera.
Al observar el perfil, el vehículo mantiene similitudes con su predecesor, destacándose los rieles en el techo portaequipajes y las llantas de aleación. Mientras que la versión base utiliza neumáticos de 16 pulgadas, la versión full incorpora llantas de 17 pulgadas. En la parte posterior, las ópticas estilizadas se conectan mediante una fina línea negra brillante, y la tapa del baúl exhibe claramente el nombre del modelo: Kait.
El habitáculo mantiene una propuesta despojada y sencilla. Los materiales incluyen asientos y volante revestidos en cuero sintético, con un volante regulable tanto en altura como en profundidad. La consola central cuenta con apoyabrazos y portavasos para mayor comodidad. En cuanto a la tecnología, el tablero integra un panel de instrumentos digital de 7 pulgadas y una pantalla multimedia de 9 pulgadas con conectividad para Apple CarPlay y Android Auto, además de un climatizador automático digital.
A pesar de ser un vehículo chico, el espacio interno es cómodo para cuatro pasajeros, destacando la distancia para las piernas en las plazas traseras y una posición de conducción ergonómica. Este confort se ve reforzado por la tecnología de los asientos Zero Gravity, que optimizan la postura durante los recorridos.
Bajo el capot, el Nissan Kait conserva la motorización probada del Kicks Play: un motor naftero 1.6 litros que entrega 120 CV y 149 Nm de torque, acoplado a una caja CVT. Esta combinación es reconocida por su funcionamiento silencioso y una relación eficiente entre el motor y la transmisión. En pruebas de uso mixto, el vehículo registró un consumo promedio de 8 litros de combustible. En entornos urbanos, su despeje del suelo lo hace ideal para sortear baches y calles deterioradas, mientras que en ruta muestra un rendimiento bueno, aunque con una aceleración más lenta hasta alcanzar altas revoluciones.
La seguridad es uno de los puntos fuertes del modelo. El Kait está equipado con 6 airbags y un paquete exhaustivo de asistencias. Entre ellas se encuentran el frenado inteligente delantero con detección de peatones, alerta de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero, alerta inteligente de atención al conductor y el asistente de prevención de salida de carril. Asimismo, incorpora visión 360° inteligente con detector de objetos en movimiento, control crucero adaptativo de velocidad y distancia, sensor de estacionamiento trasero y sistema de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS).
En cuanto a los costos, la gama comienza en los 36.500.000 pesos para la versión de entrada, mientras que la versión Exclusive alcanza los 46.500.000 pesos. En el mercado, el Kait compite directamente con modelos como el Fiat Pulse, con un precio de 40.110.000 pesos, y el Renault Kardian, que inicia en los 38.200.000 pesos. Por su parte, el nuevo Nissan Kicks, el hermano mayor, comienza su precio base precisamente en los 46.500.000 pesos.
El análisis final posiciona al Kait como una elección sólida para quienes buscan un SUV chico con motor y caja confiables y un equipamiento base competitivo. Si bien la versión más completa es robusta, su precio la acerca al nuevo Nissan Kicks, lo que podría llevar a algunos compradores a optar por el modelo superior según sus necesidades de equipamiento.
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