En un operativo coordinado entre la Gendarmería Nacional y la Fiscalía Federal de Argentina, fueron detenidos en la provincia de Salta dos ciudadanos bolivianos, acusados de presunto contrabando aeronáutico y de realizar funciones de aviación sin contar con las habilitaciones correspondientes. Uno de los implicados, un piloto identificado con las iniciales C.M.P., de 46 años, ha resultado ser un sujeto con un oscuro historial delictivo vinculado al tráfico internacional de estupefacientes.
La investigación judicial reveló que C.M.P. posee un antecedente penal significativo en la República del Paraguay. En el año 2010, la justicia paraguaya lo condenó a una pena de 20 años de prisión tras ser hallado culpable de transportar 440 kilogramos de cocaína provenientes de Bolivia. A pesar de la magnitud de la condena, el aviador logró obtener un beneficio judicial luego de cumplir cinco años de su sentencia, situación que le permitió abandonar la prisión y regresar a su país de origen, donde se radicó en la ciudad de Santa Cruz.
El presente caso en territorio argentino se inició el pasado 9 de julio, cuando el personal de seguridad del aeródromo de General Mosconi, ubicado en el norte de Salta, detectó una serie de irregularidades en el plan de vuelo de una avioneta Cessna 210. La aeronave, que posee la matrícula argentina LV-KDE y está valuada en aproximadamente 150.000 dólares, fue el centro de las sospechas que desencadenaron el operativo.
De acuerdo con los datos recabados por la investigación, los ciudadanos bolivianos, C.M.P. y su compatriota D.M.A., de 40 años, llevaron a cabo un vuelo de prueba con una duración estimada de 35 minutos. Este desplazamiento aéreo se realizó sin la autorización correspondiente de las autoridades aeronáuticas. Tras finalizar la maniobra, ambos sujetos abandonaron la aeronave y se trasladaron a un hotel de la ciudad, donde permanecieron alojados.
Días después de este incidente, los efectivos de la Gendarmería Nacional lograron interceptar a los sospechosos durante un control rutinario instalado sobre la Ruta Nacional 34. Durante el procedimiento de requisa, las fuerzas de seguridad incautaron elementos clave para la causa, entre los que se encuentran las llaves de la avioneta Cessna, diversos teléfonos celulares y bidones de combustible.
Una vez bajo custodia, se procedió a realizar las pericias correspondientes sobre la aeronave. Si bien los análisis técnicos descartaron la existencia de sustancias controladas o narcóticos al interior del avión, la investigación no se detuvo. Los peritos analizaron los dispositivos móviles incautados, donde hallaron videos de diversos vuelos y conversaciones textuales relacionadas con la oferta y la comercialización de otras aeronaves. Estos hallazgos fueron fundamentales para que la Fiscalía Federal fortaleciera la imputación por presunto contrabando calificado.
El proceso legal se encuentra ahora bajo la supervisión de la Fiscalía Federal, a cargo de la doctora Lucía Orsetti. Tras valorar las pruebas presentadas por la fiscalía y los informes detallados de la Gendarmería Nacional, el juez federal de garantías de Orán, Jorge Gustavo Montoya, tomó una decisión sobre la situación procesal de los detenidos.
El magistrado ordenó la detención preventiva de C.M.P. y D.M.A. por un plazo de 80 días. Durante este periodo, las autoridades continuarán con las investigaciones para determinar el alcance de la red de comercialización de aeronaves y el propósito real de la estancia de los bolivianos en la zona norte de Argentina, considerando especialmente los antecedentes penales del piloto en Paraguay y su vinculación previa con organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.


