Un grave accidente de transporte público ha dejado a un padre de familia en estado crítico, luchando por su supervivencia en el Hospital Rebagliati. El hecho ocurrió el pasado miércoles 15 de julio en el distrito de Jesús María, donde la víctima cayó de una cúster que se encontraba en movimiento, sufriendo lesiones severas que han conmocionado a sus seres queridos.
La situación médica del paciente es extremadamente delicada. Actualmente, el hombre se encuentra internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde ha sido inducido al coma para estabilizar su condición. Según la información proporcionada por sus familiares, el impacto del accidente provocó que el hombre llegara al centro asistencial con el cráneo destrozado, presentando fracturas craneales e inflamación severa. Debido a la gravedad de sus heridas, ya ha sido sometido a dos operaciones en la cabeza y permanece conectado a un respirador artificial, manteniendo un pronóstico reservado mientras se espera su evolución.
El calvario de la familia comenzó la mañana del 15 de julio, cuando perdieron contacto con el afectado. En declaraciones brindadas a Latina Noticia, uno de sus hermanos relató la angustia de no saber el paradero de su familiar durante gran parte del día. La incertidumbre terminó recién a las 7 de la noche, momento en el que, tras insistir en las indagaciones, una enfermera le informó que un paciente había ingresado al área de emergencia del Hospital Rebagliati bajo la condición de "NN", ya que inicialmente no estaba identificado.
La familia sostiene que el accidente no fue un hecho fortuito, sino el resultado de una clara negligencia por parte del conductor del vehículo. De acuerdo con el testimonio de otro de los hermanos, el bus circulaba a una velocidad excesiva y, según sus apreciaciones, el chofer parecía estar realizando "carreras" con otras unidades. El relato apunta a que el conductor abrió la puerta de la unidad antes de que el vehículo se detuviera por completo, acción que provocó la caída del pasajero hacia la calzada.
En relación con las pruebas del incidente, los familiares han señalado que las cámaras de seguridad del distrito de Jesús María no lograron registrar el instante exacto de la caída. Sin embargo, las imágenes sí muestran el momento posterior, cuando el hombre ya se encontraba en el suelo siendo atendido antes de su traslado de emergencia. Para la familia, este registro es fundamental, ya que permite evidenciar que el accidente ocurrió a la mitad de una cuadra y no en un paradero autorizado, lugar donde legalmente se debería abrir la puerta para el descenso de los pasajeros.
Respecto a la responsabilidad del transporte, se ha identificado que el vehículo pertenece a la empresa CTI. El chofer implicado fue detenido en la comisaría de Jesús María, donde brindó su versión de los hechos. Según el conductor, el pasajero simplemente resbaló y cayó del bus luego de que se abriera la puerta de la parte posterior. No obstante, los familiares rechazan esta versión y denuncian que el chofer cuenta con diversas papeletas, lo que sugeriría un historial de conducción imprudente.
Ante este escenario, la familia destrozada continúa en la búsqueda de las grabaciones completas de las cámaras de seguridad del distrito. Su objetivo es presentar todas las pruebas posibles ante las autoridades para que el conductor responsable rinda cuentas ante la justicia por la gravedad de las lesiones causadas y la presunta negligencia en el servicio de transporte. Por el momento, la familia permanece a la espera de cualquier cambio en el estado de salud del paciente, quien sigue bajo cuidados intensivos.


