Durante la mañana de este viernes, se registró actividad sismológica en distintos puntos de la región, destacando un evento ocurrido en el territorio costarricense y otro de mayor magnitud en la zona de México y Centroamérica. La información ha sido suministrada por organismos especializados en el monitoreo de la tierra, asegurando la precisión de los datos técnicos reportados a la población.
En el caso específico de Costa Rica, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), entidad perteneciente a la Universidad Nacional (UNA), informó sobre la ocurrencia de un temblor en la provincia de Guanacaste. Según los reportes oficiales de dicha institución, el movimiento telúrico se localizó en la zona de Santa Rosa de La Cruz, impactando la tranquilidad de la mañana del viernes.
Los datos técnicos proporcionados por el Ovsicori indican que el sismo tuvo una magnitud de 3.9. El evento fue percibido por los habitantes y sistemas de monitoreo alrededor de las 10:02 a. m. Este movimiento telúrico se caracterizó por tener una profundidad relativamente baja, situándose a tan solo 5 kilómetros bajo la superficie terrestre, un factor que influye en la forma en que el movimiento es sentido en la superficie.
En cuanto a la ubicación exacta del origen del sismo, el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica detalló que el epicentro se ubicó a una distancia de 94 kilómetros al oeste de Santa Rosa, en el cantón de La Cruz, Guanacaste. Esta precisión geográfica permite a las autoridades y a la población identificar el área de influencia directa del fenómeno natural ocurrido este viernes por la mañana.
Paralelamente a los eventos registrados en suelo costarricense, se reportó una actividad sismológica de dimensiones considerablemente mayores en el norte de la región. De acuerdo con la información oficial emitida por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), se registró un terremoto de magnitud 7,3. Este evento sismológico tuvo su epicentro en el estado mexicano de Chiapas, afectando no solo a dicha entidad federativa de México, sino también extendiendo su impacto hacia parte de Centroamérica.
La diferencia de magnitudes entre ambos eventos es notable, pasando de un temblor de 3.9 en el oeste de Guanacaste a un terremoto de 7,3 en la zona de Chiapas y Centroamérica. Ambos reportes subrayan la importancia de contar con redes de monitoreo constantes, como las que operan la Universidad Nacional a través del Ovsicori en Costa Rica y el USGS a nivel internacional, para brindar datos certeros sobre la actividad tectónica de la región.
El registro de estos movimientos telúricos en una misma mañana resalta la dinámica geológica de la zona. Mientras que el evento en Santa Rosa de La Cruz se mantuvo en una escala menor, el sismo reportado por el USGS en el estado de Chiapas representa un fenómeno de mayor envergadura que alcanzó diversas latitudes del istmo centroamericano.
En resumen, la jornada de este viernes estuvo marcada por dos eventos sísmicos distintos: uno local, con epicentro a 94 kilómetros al oeste de Santa Rosa, Guanacaste, con una magnitud de 3.9 y profundidad de 5 kilómetros a las 10:02 a. m., y uno regional, con una magnitud de 7,3 centrado en Chiapas y con repercusiones en Centroamérica. Ambas noticias han sido validadas por las instituciones oficiales competentes en la materia, el Ovsicori de la UNA y el Servicio Geológico de Estados Unidos.


