La selección argentina se prepara para disputar la final del Mundial 2026 este domingo a las 16:00 en el Estadio Nueva York-Nueva Jersey. El encuentro, que enfrenta a la Albiceleste contra España, se perfila como uno de los eventos globales más vistos de la historia, con una puesta en escena que incluye un show de medio tiempo al estilo del Super Bowl y la presencia de figuras internacionales en los palcos.
En la previa del partido, el entrenador Lionel Scaloni manifestó que no descarta realizar cambios en el once titular que enfrentó a Inglaterra, asegurando que hay jugadores que no están al 100%. El técnico señaló que el equipo ha estado enfocado en el descanso tras haber sido obligados a entrenar en un horario extraño y rápido. Respecto a Lamine Yamal, la figura española, Scaloni bromeó diciendo que lo mejor sería "encerrarlo en una habitación", aunque lo calificó como un "patrimonio del fútbol" y un jugador difícil de marcar.
Por su parte, el arquero Emiliano "Dibu" Martínez confesó en conferencia de prensa que la fractura sufrida en su mano todavía le duele "todos los días". El portero reveló que evitó la operación a pesar de las recomendaciones de especialistas en Estados Unidos e Inglaterra, y que aunque no pudo entrenar con el grupo en la fase de grupos, actualmente se siente mucho mejor. Martínez destacó su rol de brindar seguridad a sus compañeros y se mostró ansioso por la definición, admitiendo que el margen de error contra España es muy poco.
Lionel Messi, capitán del equipo, participó en un evento de la FIFA donde compartió espacio con figuras como Novak Djokovic, Kevin Durant y Tom Brady. En dicha instancia, el astro argentino elogió a Lamine Yamal, calificándolo como un "grandísimo jugador" y uno de los referentes mundiales actuales. Messi recordó además la histórica foto que se tomó con Yamal cuando este era un bebé, definiendo el hecho de enfrentarse ahora en una final como "una locura". Asimismo, describió a la selección argentina como un grupo competitivo que asimila la presión de forma natural debido a su formación apasionada por el deporte.
Desde el lado español, el director técnico Luis de la Fuente expresó su admiración extraordinaria por la trayectoria reciente de la selección argentina y por el trabajo de Scaloni. De la Fuente definió a Messi como un jugador "irrepetible" y un ejemplo para los jóvenes. El entrenador español recordó un enfrentamiento pasado cuando dirigía en las inferiores del Sevilla, donde Messi le anotó cuatro goles, asegurando que en esta final no utilizarán el marcaje individual, aunque estarán atentos. En la misma línea, el volante Rodri destacó que Argentina es mucho más que Messi y calificó al capitán albiceleste como el mejor jugador de todos los tiempos.
La designación arbitral también ha generado atención. El esloveno Slavko Vinčić será el encargado de impartir justicia, acompañado por sus compatriotas Tomaž Klančnik y Andraž Kovačič. Vinčić, quien se mostró visiblemente emocionado al enterarse de su nombramiento, tiene un antecedente con Argentina: dirigió la derrota albiceleste ante Arabia Saudita en el debut de Qatar 2022.
Fuera del campo, el fervor de los hinchas argentinos ha impulsado una demanda masiva de viajes. Aerolíneas Argentinas programó tres vuelos especiales a Nueva York, con pasajes que alcanzaron precios de hasta US$5000. A esto se suman los costos de estadía y entradas de reventa que no bajan de los US$7000, llegando incluso a los US$10.000 en algunos casos.
El clima social también ha estado marcado por la repercusión de una bandera de las Islas Malvinas que los jugadores exhibieron tras el partido contra Inglaterra. Mientras excombatientes en la Exposición Rural de Palermo replicaron el estandarte como tributo, medios británicos como The Telegraph criticaron las acciones argentinas, calificándolas de "artimañas sucias".
Finalmente, la logística del equipo se vio afectada recientemente por tormentas eléctricas en Atlanta y la presencia de humo proveniente de incendios forestales en Ontario, Canadá, lo que retrasó el arribo del plantel a Nueva Jersey. Argentina llega a la final como la selección más goleadora del torneo, con Lionel Messi liderando la tabla con ocho tantos, seguido por Lautaro Martínez con tres y Enzo Fernández con dos.

