El Deportivo Cuenca continúa sumergido en una crisis de resultados y juego que parece no encontrar una solución inmediata. En el marco de la fecha 20 de la LigaPro, el conjunto dirigido por el entrenador Jorge Célico volvió a dejar serias dudas sobre su funcionamiento colectivo y su capacidad de respuesta, cayendo con un marcador de 2-0 frente a Universidad Católica este sábado 18 de julio. El encuentro se llevó a cabo en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, donde el equipo local no logró imponer condiciones a pesar de contar con la ventaja de la localía.
El escenario del partido estuvo marcado por condiciones climáticas adversas, con un sol intenso que castigaba a los jugadores durante todo el compromiso. A esto se sumó una preocupante y escasa presencia de aficionados en las gradas, quienes, a pesar de ser pocos, fueron testigos de una de las versiones más discretas y deficientes que el Expreso Austral ha mostrado a lo largo de todo el campeonato actual. Desde el pitazo inicial, quedó en evidencia la superioridad táctica y técnica del conjunto visitante.
Universidad Católica tomó el control absoluto del balón desde los primeros minutos, manejando los tiempos del juego con solvencia. El equipo quiteño supo aprovechar la falta de organización del cuadro local, encontrando espacios considerables por ambas bandas. El Deportivo Cuenca, por su parte, se mostró como un equipo desordenado, carente de ideas claras para salir jugando y con un funcionamiento desconocido que dejó desconcertados tanto a sus seguidores como al cuerpo técnico.
La insistencia y la presión ejercida por la visita dieron sus frutos antes de finalizar la primera etapa. A los 35 minutos de juego, un grave error en la salida del conjunto colorado permitió que Universidad Católica golpeara primero. Mauricio Alonso aprovechó la falla defensiva para recibir el balón y ejecutar un potente remate que superó completamente al guardameta Facundo Ferrero, quien no tuvo opciones para evitar que el esférico ingresara en la red, decretando así el 1-0 parcial.
Este primer tanto tuvo un efecto devastador en el ánimo de los azuayos. Lejos de reaccionar o intentar ajustar sus líneas para equilibrar el marcador, el equipo local se hundió más en su propia crisis de juego. Mientras Universidad Católica continuaba manejando el ritmo del encuentro con comodidad, la tensión comenzó a trasladarse a las gradas. Los pocos aficionados presentes empezaron a manifestar su descontento a través de reclamos directos hacia los futbolistas, criticando severamente la falta de actitud y la ausencia de un funcionamiento colectivo coherente.
Al iniciar el complemento, el Deportivo Cuenca intentó mostrar una imagen más agresiva y comprometida para remontar el resultado. Sin embargo, cualquier intento de recuperación fue anulado rápidamente por la eficacia del rival. Apenas transcurrido el reinicio, específicamente al minuto 49, Mauricio Alonso volvió a ser la figura del encuentro. El delantero volvió a aparecer con un remate certero que firmó su doblete personal y amplió la ventaja para el conjunto quiteño, dejando el marcador 2-0.
Con la llegada del segundo gol, la paciencia de la hinchada local llegó a su límite. El ambiente en el estadio Alejandro Serrano Aguilar se tornó hostil hacia el banquillo técnico. Desde diversos sectores de la tribuna se escucharon pedidos explícitos para la salida del entrenador Jorge Célico, quien se encuentra bajo el foco de las críticas debido a la racha negativa del equipo. Cada error individual o falla táctica cometida por los jugadores locales era recriminada con vehemencia por los aficionados, evidenciando la fractura entre el equipo y su supporter.
Este resultado deja al Deportivo Cuenca en una situación sporting preocupante. Actualmente, el equipo se mantiene en la séptima posición de la tabla de posiciones de la LigaPro con un total de 28 puntos. Esta derrota extiende una racha negativa que comienza a alejar al Expreso Austral de los puestos de privilegio, generando incertidumbre sobre sus aspiraciones en el torneo.
El equipo deberá trabajar arduamente para revertir esta situación antes de su próximo compromiso. El reto para los camisetas coloradas será el próximo miércoles 22 de julio, fecha en la que deberán trasladarse a la ciudad de Ambato para visitar al Macará. El encuentro se disputará en el estadio Bellavista a partir de las 14:00, correspondiendo a la jornada 21 de la LigaPro.


