China se encuentra actualmente enfrentando las severas consecuencias del paso del tifón Bavi, el noveno ciclón tropical de la presente temporada. El fenómeno meteorológico inició su impacto tocando tierra en dos ocasiones distintas entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, afectando inicialmente a la provincia oriental de Zhejiang. Tras este primer impacto en la zona costera, el sistema atmosférico avanzó hacia el interior del territorio nacional, extendiendo sus efectos disruptivos hacia otras regiones del país.
Una de las zonas más afectadas por las precipitaciones derivadas de este sistema ha sido la ciudad de Meihekou, ubicada en la provincia de Jilin. Desde la madrugada del lunes, esta localidad ha registrado fuertes precipitaciones que han provocado un incremento crítico en el nivel de los ríos y han derivado en anegamientos urbanos significativos, complicando la movilidad y la seguridad en la zona.
Ante la gravedad de la situación climática, las autoridades locales tomaron medidas drásticas para mitigar los riesgos. A las 11:15 hora local, se decidió elevar la respuesta de emergencia por inundaciones, pasando del nivel II al nivel I, el grado más alto de alerta. Esta decisión administrativa implicó la orden inmediata de realizar evacuaciones preventivas de todos los habitantes residentes en las zonas ribereñas, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad ante el posible desbordamiento de los cauces. Simultáneamente, se pusieron en marcha intensas labores de drenaje con el objetivo de reducir los riesgos asociados a la acumulación de agua en áreas pobladas.
Para hacer frente a la crisis, los departamentos gubernamentales desplegaron una infraestructura de emergencia compuesta por equipos móviles de bombeo. Asimismo, se procedió a la instalación estratégica de barreras físicas y el uso de sacos de arena, medidas orientadas a proteger las instalaciones críticas y, fundamentalmente, garantizar que el suministro de energía eléctrica no se viera interrumpido para cerca de 20 mil hogares de la región.
La situación hídrica en Meihekou es particularmente preocupante en el río Huifa. Debido a las lluvias persistentes y al incremento del caudal procedente de la cuenca alta, el río se mantiene actualmente a 0,79 metros por encima del nivel de seguridad establecido. Esta condición ha llevado a las autoridades a emitir advertencias explícitas sobre el riesgo de que se produzcan roturas importantes en los diques, lo que motivó el traslado preventivo de casi siete mil residentes asentados a lo largo de la ribera hacia lugares seguros.
En relación con la asistencia a los desplazados, Shan Lili, responsable de uno de los refugios de emergencia en Meihekou, ha confirmado que el centro está plenamente operativo. Según detalló, el refugio dispone de equipos médicos especializados, voluntarios y personal de apoyo, asegurando que se cuenta con los recursos necesarios para atender de manera inmediata cualquier necesidad que surja entre la población evacuada.
Mientras tanto, en la ciudad de Shenyang, capital de la provincia de Liaoning, el escenario ha sido igualmente crítico. Las intensas lluvias inundaron diversos complejos residenciales, lo que obligó a los cuerpos de bomberos a ejecutar maniobras de evacuación de emergencia para rescatar a las personas atrapadas en sus viviendas. Las labores de búsqueda y rescate se extendieron durante toda la noche, continuando hasta la madrugada del martes. Las operaciones de auxilio han sido reanudadas hoy, con el fin de localizar y ayudar a más personas que aún podrían encontrarse atrapadas por las aguas.
El tifón Bavi representa el segundo fenómeno de esta naturaleza que afecta a China durante el mes de julio, siguiendo los pasos del tifón Maysak. Este último también ocasionó graves inundaciones y daños materiales en el sur del país. Debido a esta recurrencia de eventos climáticos extremos, las autoridades chinas mantienen activados los mecanismos de respuesta ante desastres en diversas regiones, permaneciendo en estado de alerta máxima para gestionar las consecuencias de estas tormentas.


