El canciller de Chile, Francisco Pérez Mackenna, ha dejado claro que la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para asumir la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU) no formó parte de la agenda de conversaciones durante su reciente visita oficial a Washington. En declaraciones ofrecidas a la televisora chilena Canal 13, el jefe de la diplomacia descartó categóricamente que este asunto haya sido abordado en su encuentro con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Durante la entrevista, Pérez Mackenna fue enfático al señalar que la postulación de la exmandataria es un tema que el Gobierno actual considera cerrado desde hace un tiempo considerable. "No ha sido tema. Es un tema que nosotros cerramos hace mucho tiempo y no ha sido tema para nosotros, ni con Estados Unidos ni con los otros países", aseguró el ministro, subrayando que la administración no ha dedicado esfuerzos diplomáticos a promover dicha candidatura en el foro internacional.
El encuentro entre Pérez Mackenna y Marco Rubio tuvo lugar el pasado lunes en la sede del Departamento de Estado. Según detalló el canciller, el propósito central de dicha reunión fue analizar y fortalecer las relaciones estratégicas entre Chile y la Administración de Donald Trump, centrándose en los vínculos bilaterales y los intereses mutuos entre ambas naciones, dejando fuera cualquier discusión sobre el liderazgo de la ONU.
Este distanciamiento oficial se alinea con la postura adoptada por el Gobierno de José Antonio Kast. En marzo pasado, el mandatario ultraconservador anunció formalmente que su administración retiraba el apoyo a la postulación de la socialista Michelle Bachelet para dirigir el organismo multilateral. Esta decisión representó un giro significativo en la política exterior chilena, ya que la candidatura de Bachelet había contado previamente con el respaldo del expresidente progresista Gabriel Boric, quien coordinó ese apoyo junto a los gobiernos de Brasil y México.
A pesar de la falta de respaldo por parte del Gobierno de Kast, Michelle Bachelet, de 74 años y ex alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, ha decidido mantener su aspiración de suceder a António Guterres en el cargo más alto de la organización. La exmandataria sigue contando con apoyos internacionales que sostienen su viabilidad en la contienda. Al respecto, el canciller Pérez Mackenna negó que un eventual nombramiento de Bachelet resulte incómodo para el Estado chileno. "No lo creo. Si gana la tenemos que felicitar y trabajar con ella como siempre se ha hecho, pero no ha sido tema", afirmó el ministro, apelando a una relación profesional y protocolar.
En cuanto a la estrategia del Gobierno chileno frente a la elección, Pérez Mackenna precisó que la postura oficial es de neutralidad activa. Explicó que, si bien el Gobierno decidió no participar en la campaña de apoyo a Bachelet, tampoco han emprendido acciones para promover a ninguna otra candidata o candidato en la carrera por la Secretaría General.
La competencia por el liderazgo de la ONU es reñida, ya que Bachelet compite junto a otros cinco postulantes. Entre ellos destacan tres mujeres: Rebeca Grynspan de Costa Rica, María Fernanda Espinosa de Ecuador y Carolyn Rodrigues-Birkett de Guyana. Los candidatos masculinos que completan la lista son Rafael Grossi, de Argentina, y Macky Sall, expresidente de Senegal.
Mientras tanto, Bachelet continúa intensificando su actividad diplomática mediante una gira por países que poseen incidencia en la votación final. Una de sus paradas más recientes fue Bahréin, nación que integra el Consejo de Seguridad de la ONU. Durante su visita el sábado, la exmandataria se reunió con el canciller bahríní, Abdullatif bin Rashid Alzayani.
Este encuentro se produjo en un contexto de alta volatilidad en Oriente Medio, marcado por las hostilidades entre Estados Unidos e Irán. A través de su cuenta de Instagram, Bachelet reflexionó sobre la visita, señalando que, en un momento de "profunda preocupación por los graves conflictos y tensiones que afectan a la región", la reunión fue una oportunidad valiosa para intercambiar visiones sobre los desafíos globales. Asimismo, la candidata reafirmó su compromiso con el diálogo, la diplomacia y el multilateralismo como herramientas fundamentales para construir soluciones compartidas, fortalecer la paz y resguardar la seguridad internacional.

